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viernes, 4 de noviembre de 2011

Obesidad, grave amenaza mundial

El problema de la obesidad se está extendiendo en todo el mundo y representa una amenaza grave para la salud.

El hallazgo es parte de un nuevo informe especial sobre la obesidad y cómo combatirla, publicado en la revista médica The Lancet. El editor, el Dr. Richard Horton, llama a la obesidad una pandemia, y dijo que es una de las “grandes amenazas que enfrentan los gobiernos que probablemente hará fracasar sus mejores esfuerzos por mejorar la salud de sus naciones, mientras que al mismo tiempo controlan los costos”.

El primer estudio dice que cerca de 1,500 millones de adultos en el mundo tienen sobrepeso, y 500 millones más son obesos. La obesidad se define como un índice de masa corporal (IMC) de más de 30. Eso es equivalente a un adulto que mide 1.67 metros con un peso de 84 kilogramos, de acuerdo con la calculadora del IMC de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) estadounidenses.

"Está ocurriendo en casi todos los países, excepto en los de más bajos ingresos”, dice el profesor Boyd Swinburn del Centro Colaborador para la Prevención de la Obesidad con la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Melbourne, Australia. “Existe mucha evidencia saliendo ahora a la luz de que esto está siendo impulsado por los cambios en el sistema alimentario”, dice. “El suministro de alimentos: comida sabrosa cada vez más procesada, disponible, accesible y altamente promovida”.

El informe de The Lancet dice que las tasas de obesidad en distintos países varían considerablemente debido a factores ambientales en ellos. Por ejemplo, encontraron que los “altos niveles tradicionales de transporte activo”, específicamente bicicleta, en los Países Bajos han contribuido a una tasa más baja.

México ocupa el primer lugar en obesidad y sobrepeso en adultos pues el 70% de la población padece sobrepeso. Lo mismo sucede en la población infantil con más de cuatro millones de niños con este padecimiento, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Los autores creen que la manera más eficaz para detener la obesidad son las políticas gubernamentales, incluyendo puntos como la prohibición de alimentos poco saludables para los niños, y cambios en las políticas agrícolas para promover la salud.

El informe también dijo que la “liberalización” del comercio está contribuyendo al “exceso de consumo global”. Los autores dicen que este tipo de cambios gubernamentales pueden ser más fáciles de sostener y más eficaces que otras opciones para reducir la obesidad, sin embargo, como Swindon dice: “Parece existir mucha más disposición para gastar dinero en medicamentos, cirugías y programas de promoción de la salud, que trabajan más con casos particulares, que para tratar la causa subyacente justo desde su inicio”.

La obesidad está en aumento, y las naciones que no puedan detenerla, afrontarán las consecuencias, según el segundo estudio incluido en la serie de The Lancet.

La obesidad puede causar enfermedades como la diabetes, padecimientos cardiacos, derrames cerebrales y ciertos tipos de cáncer.

El informe dice que, a medida que la obesidad aumente, también lo hará la cantidad de dinero que se gasta en el tratamiento de las personas que la padecen. Wang añade: “En muchos casos el exceso de peso a los 50 años no duplica sino que triplica o cuadruplica la tasa de incidencia de muchas enfermedades”.

En los próximos 20 años, concluye el informe, la obesidad podría provocar entre 6 y 8.5 millones de casos de diabetes, entre 5.6 y 7.3 millones de casos de enfermedades cardiovasculares, y más de medio millón de nuevos casos de cáncer en Estados Unidos y Reino Unido.

Wang anticipa que, para 2030, el costo de tratar a las personas con estas enfermedades en Estados Unidos será de unos 66,000 millones al año, y 2,000 millones de libras al año en Reino Unido

Fuente: leanoticias.com

lunes, 31 de octubre de 2011

Para perder peso: comida no tan rápida

Científicos en el Reino Unido se están cuestionando si acaso esta rapidez con que se come en la agitada vida moderna está contribuyendo a la epidemia de obesidad que enfrenta el mundo.

Ese es el planteamiento que se está investigando en el "laboratorio de gordura" más avanzado de Europa, una unidad de alta tecnología para investigar la obesidad en el Hospital Universitario de Coventry y la Universidad de Warwick, en Inglaterra.

Los científicos esperan que con su "calorímetro de cuerpo completo", en la Unidad de Investigación Metabólica Humana, obtener un mejor entendimiento de cómo el alimento, el ejercicio, las medicinas y el sueño afectan nuestro peso corporal.

Y uno de los primeros experimentos que llevarán a cabo es sobre la velocidad con que comemos, la forma como esta rapidez cambia el apetito y la tasa con la cual se quema energía.

Una de las doce pacientes que tomarán parte en el estudio es Helga Perry, quien pasará tres días en el laboratorio, en una cámara hermética capaz de llevar a cabo cálculos muy precisos de la cantidad de energía que está quemando.

Comida rápida

En el primer día del experimento, Helga comerá un almuerzo en 10 minutos, en el segundo día se le darán 20 minutos y en el tercero tendrá 40 minutos para comer sus alimentos.

Los investigadores controlarán el tiempo dividiendo su sándwich y yogur en pequeñas porciones, las cuales se le darán en intervalos de cinco minutos.

Al final del día se analizarán sus niveles de apetito al ofrecerle una selección de alimentos para que coma todo lo que desee.

Estudios previos en Japón sugieren que comer más lentamente podría ayudar a quitar el apetito y disminuir el riesgo de desarrollar diabetes.

Los investigadores del Hospital Universitario de Coventry desean ahora ver si pueden llegar a la misma conclusión en este ensayo clínico más cuidadosamente controlado.

El doctor Tom Barver explica que el experimento podría ofrecer información científica valiosa sobre la obesidad.

"Si prolongas tu alimentación, esto, con el tiempo, podría realmente promover la pérdida de peso", dice.
Epidemia

Aproximadamente 500 millones de personas en el mundo están clasificadas como obesas.

Helga Perry dice que está tomando parte en el ensayo porque cree que es importante entender mejor la obesidad.

"Si este estudio hace algo para ayudar a la gente que, como yo, ha luchado por perder peso, esto puede ser muy beneficioso". dice.

Por su parte el profesor Sudhesh Kumar, quien dirige el laboratorio, afirma que "el potencial para investigar en esta nueva unidad es enorme, esperamos poder lograr una diferencia en los pacientes en todo el mundo".

Al final del segundo de día del experimento, Helga Perry sale de la unidad hermética con un gesto de alivio y respira profúndamente el aire fresco.

Pasó el día leyendo y navegando en internet, para no aburrirse, pero dice que el lugar era muy confinado.

"Era como estar en un submarino", señala.

Pero piensa que fue muy interesante forzarse a comer lentamente.

"Por lo general engullo los alimentos. Ahora por primera vez sentí que estaba degustando apropiadamente mi almuerzo".

Al final del día comió sólo una porción pequeña de alimentos porque no se sentía hambrienta.

Los investigadores esperan obtener resultados en algunos meses, pero eventualmente desean ofrecer algunas respuestas a la gran cantidad de preguntas sobre las causas de la peor epidemia de obesidad que ha afectado al mundo.

Fuente: bbc.co.uk

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