lunes, 30 de abril de 2012

Estrés laboral, camino a la obesidad...

Comer mal, beber y fumar más. Son tres señales inequívocas de que se sufre estrés en el lugar de trabajo que, si se alarga en el tiempo, puede causar problemas asociados a estos malos hábitos: sobrepeso, obesidad, hipertensión o problemas cardiovasculares, entre otros.

A partir de unos sencillos consejos que pretenden eludir las fuentes de estrés, la actitud individual es esencial para intentar poner freno al problema.

Las mujeres que sufren estrés laboral tienden a adquirir el hábito de comer por causas emocionales, como ansiedad o depresión, en lugar de hacerlo solo por hambre. Además, son más propensas a comer de forma descontrolada y a los atracones.

Estrés laboral crónico


Esta es una de las conclusiones de un estudio reciente que ha seguido a 230 mujeres de Finlandia. El principal motivo que provoca problemas con la comida —y, en consecuencia, sobrepeso u obesidad— es el estrés crónico y no los momentos puntuales de mucho trabajo, que generan situaciones temporales de estrés.

El 22% de las participantes en la investigación padecía algún grado de agotamiento laboral y ello les provocaba comer a partir de las emociones y de manera descontrolada. En cambio, las mujeres sin cansancio al inicio del estudio, en un año, tendieron a comer cada vez menos de manera descontrolada.

Aunque los investigadores aseguran que estos resultados no indican una relación directa entre el estrés y la obesidad, sí aseguran que el hecho de comer a partir de las emociones es un factor de riesgo potencial.

La "comida emocional" no se asocia con comer fruta o verduras, sino con optar por chocolate o una comida rápida. El trabajo, realizado por investigadores del Instituto Finlandés de Salud Laboral, se ha publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, informa Consumer.es.
Controlar las fuentes de estrés

Los investigadores finlandeses señalan que la solución pasa por controlar la fuente de estrés, sobre todo, cuando se está expuesto de manera inevitable y crónica, como en el trabajo.

Un buen hábito podría ser eliminar los tentempiés tipo bollería y repostería industrial, snacks salados o bolsas de chucherías, entre otros, o en caso de no poder evitarlo, cambiarlos por aperitivos saludables.

Si a pesar de esto es difícil controlar el estrés, una buena solución puede ser salir a caminar en momentos determinados del día. Hacer deporte entre horas (en el tiempo de la comida) también podría ser un buen antídoto.

Deterioro cognitivo a largo plazo

Un estudio publicado en Times lanzaba varios consejos para poner freno a la necesidad de comer bajo la influencia del estrés. En él se citaba una de las necesidades de comer más habituales en el trabajo, la "automática".

Uno de los mejores consejos sería, por tanto, el "comer consciente", es decir, desarrollar conductas de alimentación para darse cuenta de la cantidad que se come de más. Cuando uno come de forma automática, se pierde la noción de la cantidad que se ingiere, puesto que se hace sin pensar.

Otro consejo de los especialistas es elaborar una agenda para registrar los hábitos diarios alimentarios.

Si se anota la hora del día en la que se realiza la ingesta excesiva y el estado anímico en ese momento, ambos datos pueden ayudar a reconocer si es hambre físico o emocional y, en este caso, los factores emocionales desencadenantes.

Consecuencias del estrés laboral
Según la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), las situaciones de estrés laboral pueden causar consecuencias negativas para la salud.

Si bien el estrés intensifica la actividad del individuo e incrementa los recursos (atención, memoria y rendimiento) que aumentan su productividad, su cronificación agota y causa cansancio y pérdida de rendimiento. Asimismo, a largo plazo, el estrés puede provocar deterioro cognitivo.

Las prisas, la falta de tiempo o la tensión aumentan las conductas no saludables, y no solo por comer demasiado, sino por fumar o beber en exceso y reducir el tiempo dedicado a las conductas saludables, como hacer ejercicio físico, seguir una dieta o dormir de forma adecuada.

Según afirman desde la SEAS, entre quienes ejercen profesiones altamente estresantes se registran tasas más altas de tabaquismo, alcoholismo y otras adicciones. Además, las personas obesas manifiestan mayores niveles de ansiedad.

Consejos para controlarlo

Descansar es uno de ellos: hay que garantizarse una época para las vacaciones, cuando termine la jornada, dejar el trabajo en la oficina, realizar actividades fuera del trabajo y dormir bien.

Una buena organización del trabajo también es importante: establecer horarios fijos, no llegar tarde a las citas o saber seleccionar las actividades más importantes.

Respecto a la toma de decisiones, es recomendable no dejar pasar los problemas, sino analizar bien la forma de afrontarlos planteamiento, análisis de alternativas, elección de la solución menos mala, sin volver atrás y darle demasiadas vueltas.

Hay que aprender a relativizar los problemas y analizarlos de manera objetiva, para no dramatizar y poder actuar con naturalidad. Reforzar la autoestima y las relaciones sociales y, si se hace necesario, realizar entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés, son otras soluciones.

Fuente.- 20minutos.es

sábado, 28 de abril de 2012

El estrés aumenta riesgo de obesidad en las niñas

Las niñas que viven en hogares estresantes donde son comunes la violencia, la depresión u otros trastornos son más propensas a presentar obesidad desde los 5 años, en comparación con las que fueron criadas en hogares más estables.

Y cuando las niñas de preescolar son testigos de algunos sucesos malos de golpe, tienen un riesgo aún mayor de generar obesidad, de acuerdo con un estudio presentado esta semana por el semanario médico Pediatrics.

En el estudio no se encontró el mismo patrón en niños varones. Los investigadores no se explican por qué, pero sospechan que se debe a que los niños pueden superar mejor el estrés, en parte, por ser más activos físicamente.

Entonces, ¿por qué las niñas suben de peso cuando su hogar es estresante?

“Es posible que las familias que experimentan estos factores estresantes se manejen los hábitos alimenticios de sus niños de forma distinta”, dice la autora del estudio, Shakira F. Suglia, epidemióloga y profesora adjunta de la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Pero dice que eso no es todo.

Suglia y sus compañeros de investigación estudiaron los registros de los estudios Fragile Families (Familias frágiles) y Child Wellbeing (Bienestar del niño) que analizaban pares de madres e hijos de 20 de las ciudades más importantes de Estados Unidos. Identificaron a 1,605 niños en edad preescolar y descubrieron que casi el 60% de ellos había experimentado al menos uno de los siguientes factores estresantes: violencia doméstica, hambre, cambios continuos de residencia o vivir en un refugio, un padre en prisión, una madre depresiva o uno de los padres adicto al alcohol o a las drogas.

Los expertos sugieren que una de las razones por las que dichos factores desencadenan la subida en peso en niñas está relacionada con la forma en la que se relaciona la madre con las hijas. Si la madre es depresiva o hay violencia en el hogar, por ejemplo, quizá la madre no esté emocionalmente disponible para cuidar de la niña.

“Es probable que la madre proporcione demasiada comida al infante como forma de consuelo o para satisfacer sus necesidades emocionales, o incluso como una forma de autoalivio”, explica el estudio.

Y, por lo general, cuando la gente está estresada busca el consuelo de alimentos grasos, o dulces, llenos de calorías. Pero los investigadores señalan que incluso cuando un niño imita los hábitos alimenticios dañinos de los padres, eso no justifica todo el peso que aumentan.

Otra posible explicación es que la niña se encuentre experimentando los mismos factores de estrés que la madre y que esto la afecte a nivel biológico. Su sistema de respuesta al estrés se vuelve loco, produciendo altos niveles de hormonas de estrés, los cuales, creen los científicos, están relacionados con el incremento de grasa abdominal y los síndromes de comedores compulsivos.

Y si mamá no está disponible para enseñarle a la niña cómo manejar una situación estresante y desarrollar lo que los investigadores llaman autorregulación, los niños tienden a gravitar hacia las cosas que les proporcionan gratificación instantánea, como los dulces y los alimentos altos en grasas.

“No sólo están aprendiendo que les gusta comer ciertas cosas [alimentos malos para la salud] sino que esto también podría ser una forma de manejar el estrés”.

Estudios anteriores llevados a cabo en niños revelaron que, al enfrentar factores que generan estrés, las niñas tienden a internalizar su conducta con más frecuencia que los niños. Por lo general, se apartan, se sienten deprimidas y tristes.

Los niños varones externalizan su conducta al volverse agresivos, impulsivos y con problemas para quedarse quietos. Los investigadores en este estudio no analizaron las razones de las diferencias de aumentos de peso entre los menores, simplemente descubrieron que existían. Dicen que se necesitan más estudios para explorar estas diferencias entre los sexos.

Los científicos saben que si se es un niño obeso, hay más probabilidades de ser un adolescente obeso y, a su vez, un adulto obeso. Y ser demasiado gordo puede dañar nuestra salud y, con el tiempo, provocar alguna enfermedad cardiaca, una embolia, diabetes tipo 2, presión alta y ciertos tipos de cáncer. Los expertos subrayan la necesidad de atender inmediatamente los factores que incrementan las probabilidades de padecer obesidad en niños.

Suglia dice que cuando los pediatras y los médicos generales hablan con las familias acerca de la prevención de la obesidad, la discusión debe ir más allá de los hábitos alimenticios y el ejercicio. Los médicos deben preguntar lo que sucede en los hogares y ofrecer a las familias servicios y programas que les ayuden a manejar mejor los factores estresantes de su vida.

Fuente.- cnn.com

viernes, 27 de abril de 2012

Comida rápida... y salada

Los niveles de sal pueden variar significativamente en los alimentos de preparación rápida que venden seis grandes empresas, en varios países desarrollados, lo que sugiere que las cuestiones técnicas, a menudo citadas como barreras para las iniciativas de reducción del consumo de sal, no son el verdadero problema, según un estudio publicado en 'Canadian Medical Association Journal' (CMAJ).

Un equipo internacional de investigadores de Australia, Canadá, Francia, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos, han analizado datos sobre el contenido de sal de 2.124 productos, de seis empresas. Las empresas fueron Burger King (conocida como Hungry Jack, en Australia), Domino's Pizza, Kentucky Fried Chicken, McDonalds, Pizza Hut y Subway. Se analizaron productos para el desayuno, hamburguesas, productos de pollo, pizza, ensaladas, sándwiches y patatas fritas.

Los altos niveles de sal en la dieta se han vinculado a tensión arterial alta, y otros efectos adversos para la salud. Las estimaciones muestran que las reducciones en el consumo de sal pueden resultar en una disminución significativa de las muertes. De ahí que varios países, como Reino Unido, Irlanda, Finlandia, Japón, y otros, han establecido políticas de reducción de sal o de su etiquetado en algunos tipos de alimentos.
Excusas de la industria

Sin embargo, las compañías de alimentos, a menudo, citan cuestiones técnicas de procesamiento de alimentos como principales obstáculos para la reducción de la sal, afirmando que son necesarias nuevas tecnologías y procesos para hacer productos con un menor contenido de sal.

En el estudio se observó que los niveles de sal en alimentos similares variaron ampliamente entre los países, siendo la comida rápida en Canadá, y EEUU, la que contiene niveles más altos de sodio, en comparación con la del Reino Unido y Francia. En Canadá, los Chicken McNuggets de McDonald contenían dos veces y media más de cantidad de sodio - 600 mg de sodio (1,5 g de sal) por 100 g de porción, en comparación con los 240 mg de sodio (0,6 g de sal) por 100 g, en porciones del Reino Unido.

"Hemos observado una marcada variabilidad en el contenido de sal de los productos ofrecidos por las principales empresas transnacionales de comida rápida", afirma el doctor Norman Campbell, de la Universidad de Calgary. "Las empresas canadienses indican que han estado trabajando para reducir el sodio, pero su alto contenido en estos alimentos indica que los esfuerzos voluntarios no están funcionando", añade Campbell, "estos altos niveles muestran el fracaso del enfoque actual del gobierno, que deja la reducción de sal solamente en manos de la industria".

Los autores creen que esta es una oportunidad para ampliar la reformulación generalizada de los productos que contienen los niveles más bajos de sal, un cambio que podría ser introducido gradualmente a lo largo de varios años, para minimizar la reacción de los consumidores.

Reducir la sal en las comidas rápidas parece ser técnicamente factible, y es probable que produzca beneficios importantes en la salud de la población.

Fuente.- elmundo.es


jueves, 26 de abril de 2012

Obesidad provoca dolor en el talón

El dolor en el talón es un mal frecuente en personas de 40 a 60 años, a consecuencia de anomalías musculares o estructurales del pie, las cuales influyen en que la extremidad modifique su marcha y cause malestar, advirtió la experta Vera Eugenia Galaviz Ibarra.

La doctora del Hospital de Ortopedia “Victorio de la Fuente Narváez”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), indicó que el dolor es causado por la tracción de la fascia plantar, que cubre a los músculos de la planta del pie y es considerada como una extensión del tendón de Aquiles.

La experta del servicio de Ortopedia Mixta en el área de Pie y Tobillo de la Unidad Médica de Alta Especialidad, comentó en un comunicado del IMSS que los principales factores que desequilibran al pie están relacionados con la obesidad y el sobrepeso.

El sobrepeso, explicó, ocasiona carga sobre el talón lo que provoca que el dolor aumente y afecte la fascia plantar, así como los vicios del calzado, como zapatos sin tacón, tenis, chanclas, que provocan más dolor en la planta del pie.

Galaviz Ibarra anotó que de acuerdo con el protocolo internacional para el tratamiento de esa enfermedad, el primer paso es usar zapato con una altura de tres a cuatro centímetros de diferencia entre suela y tacón, y que sea ancho para ofrecer una estabilidad y no provoque un esguince.

Agregó que también se pueden realizar ejercicios de estiramiento siempre y cuando el paciente los lleve a cabo siguiendo los pasos de un instructivo diseñado para que pueda entenderlos y hacerlos de forma adecuada.

La especialista subrayó que el espolón calcáneo no es operable, lo idóneo para solucionar el dolor es controlar el peso, utilizar un calzado adecuado y aplicar terapias de rehabilitación para tener una mejor calidad de vida.

Fuente.- laopinion.com

miércoles, 25 de abril de 2012

Enseña Google a sus empleados a comer más sano

“Cuando los empleados están sanos, son felices. Cuando son felices, son innovadores”. Quien así habla es Jennifer Kurkoski, responsable del departamento de análisis de las personas en Recursos Humanos de Google y una de las personas que está detrás de una de las iniciativas más sorprendentes en gestión del talento de la compañía. La apuesta es una mezcla entre análisis del comportamiento, sugestión por el color, innovación… y lo que tus padres te decían cuando no querías comerte las zanahorias. Puede que en el comedor del colegio no lo consigan con los escolares, pero Google quiere hacerlo con sus empleados: el buscador va a enseñarles a comer sano.

Las técnicas de ‘reeducación’ del paladar de sus trabajadores ya se están aplicando en la oficina neoyorquina de la compañía. Google no dice a sus trabajadores qué comer ni tampoco ha eliminado del menú los platos menos sanos y más calóricos: simplemente ha jugado con la presentación de los mismos y con el contexto en el que se presentan para hacer a unos más atractivos y a otros menos accesibles.

Para empezar, Google ha convertido las ‘chuches’ en algo oscuro, como publica la revista estadounidense FastCompany, que se ha colado hasta la cocina en la oficina de Nueva York del buscador. En lugar de estar en botes transparentes como ahora, atractivos, las han condenado a botes opacos y menos seductores. Lo mismo han hecho con las bebidas azucaradas. Ahora están detrás de las botellas de agua, mucho más sanas, que se han situado en los primeros niveles de refrigeración y se han dotado de más encanto. Según datos que recoge la revista, el consumo de agua ha crecido un 47% y el de golosinas ha caído un 9%.

En el camino a la sugestión, Google también ha posicionado en un puesto destacado a las ensaladas y vegetales. Cuando una persona entra en un bufet de comida, se llena el plato con lo primero que ve. Así que el secreto para que los empleados coman más comida sana está en hacer que se tropiecen con un plato de verde ensalada en cuanto entren en la sala. Otra de las estrategias de Google para no sobrealimentar a los trabajadores está en un comentario. Cuando el comensal va a coger su plato para llenarlo con comida se encontrará con un mensaje que le explica que, de forma estadística, quienes cogen platos más grandes comen, sencillamente, más. El subconsciente del trabajador le empujará al plato más pequeño. Según FastCompany,  la sencilla recomendación ha empujado al alza el uso de platos más pequeños.

Por si estas medidas no fueran suficientes, Google ha implementado un código de colores que une tonalidades y posiciones en la pirámide de alimentación. Como era de esperar, los alimentos menos recomendables son de color rojo, el mismo que se asocia al peligro.

Un artículo de Raquel C. Pico, difundido por ticbeat.com

martes, 24 de abril de 2012

¿Más de 4 horas sentado? ¿Conoces el riesgo?

Si usted es de los que trabajan en una oficina, en la ventanilla de un banco, en la recepción de un hotel o en cualquier otro lugar que le 'obligue' a mantenerse sentado más de cuatro horas al día, siga leyendo, seguro que le interesa. Según un estudio que ha evaluado los datos de 222,000 personas, el sedentarismo es responsable del 6,9% de las muertes ocurridas por cualquier causa. En otras palabras, caminar 30 minutos al día es tan beneficioso como perjudicial es permanecer sentado 10 horas al día.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada o intensa a la semana pero, ¿qué ocurre con los otros 6.500 minutos que quedan restando aquellos que dedicamos a dormir? ¿Si cumplimos con los consejos de la OMS nuestra salud está a salvo?

Para dar respuesta a estas preguntas, investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sidney (Australia) han llevado a cabo un estudio, cuyos datos publica la revista 'Archives of Internal Medicine', en el que han analizado las respuestas a cuestionarios sobre la salud y la actividad física de 222.497 personas de 45 o más años de edad y los datos del registro de nacimientos, muertes y matrimonios de Nueva Gales del Sur (Australia), desde febrero de 2006 hasta diciembre de 2010. En el periodo de tiempo analizado, se produjeron 5.405 muertes.

"Los resultados muestran que el sedentarismo prolongado está significativamente asociado con un mayor riesgo de muerte por cualquier causa independientemente de la actividad física que se realice. Permanecer inactivo fue responsable de un 6,9% de todas las muertes", sentencian los autores de la investigación. Además, el trabajo mostró que la relación entre inactividad y mortalidad es dosis-dependiente, es decir, que a mayor tiempo de reposo mayor probabilidad de muerte, y ese riesgo aumenta a partir de las cuatro horas al día que se permanezca sentado, y sobre todo si el tiempo sin actividad supera las ocho horas.

No obstante, quienes mayor probabilidad de muerte tienen son aquellas personas con alguna patología, como las que tienen una enfermedad cardiovascular, diabetes, sobrepeso u obesidad, y que además pasan más tiempo sentadas, según recoge el estudio.

"Nuestros resultados ayudan a acumular evidencia sobre la relación entre conductas sedentarias y salud [...] Se ha comprobado que permanecer mucho tiempo sentado altera la función metabólica, resultando en un incremento del nivel de triglicéridos en sangre, una reducción de las cifras de colesterol de alta densidad (el bueno) y una disminución de la sensibilidad a la insulina. También se ha sugerido que afecta al metabolismo de los carbohidratos mediante cambios en las proteínas transportadoras de la glucosa muscular", explican los autores.

Tal y como explican en un editorial, publicado en la revista mencionada, David Dunstan y Neville Owen, doctores del Instituto Baker IDI del Corazón y Diabetes en Melbourne (Australia), "junto con una disminución del metabolismo energético, el sedentarismo también puede ser peligroso por la ausencia prolongada de actividad contráctil en los músculos de las piernas [...] Con este estudio, la evidencia es tan suficientemente fuerte que los médicos deberían pedirles a los pacientes que reduzcan el tiempo que pasan sentados".

La recomendación tiene cada vez más sentido. Según los datos de una encuesta realizada por el Instituto Estadounidense de Salud y Nutrición, la gran mayoría del tiempo que pasamos sin dormir se gasta en acciones sedentarias (58%) o en una actividad de ligera intensidad (como lavar los platos o cuidar el jardín, un 39%) y sólo el 3% del tiempo se dedica a una actividad que mejora la salud física.

Finalmente, los editorialistas señalan que "los esfuerzos para reducir comportamientos sedentarios requerirán poner atención en la normativa del lugar del trabajo, en la salud laboral y ocupacional, en la planificación del transporte y en innovaciones en el diseño de tecnologías de la comunicación, al igual que en campañas de educación pública".

Fuente.- elmundo.es

lunes, 23 de abril de 2012

Alimentación adecuada mejora el sueño y evita la obesidad

Expertos en nutrición y alimentación humana y dietética de la Universidad de Extremadura (UEx) han investigado la relación entre la calidad del sueño y la obesidad, y han descubierto la necesidad de tener una alimentación que favorezca la vigilia durante el día y el sueño por la noche para mantener un peso estable.

Las hormonas lectiva y grelina, que provocan saciedad y hambre, intervienen durante el sueño, según ha advertido la catedrática de la Uex Carmen Barriga, en declaraciones a Efe.

Por ello, para favorecer la vigilia, la experta ha recomendado tomar alimentos ricos en los aminoácidos tirosina y felilalanina, como el jamón, la carne roja y los huevos, ya que aumentarán los niveles de catecolamina, con la cual la vigilia será más activa.

Asimismo, Barriga ha indicado que las frutas ricas en vitamina C como el kiwi o la naranja favorecen la vigilia, que ha recomendado tomar por la tarde, así como los hidratos de carbono de absorción lenta, como los cereales, que además ayudan a tener mejores niveles de glucosa en sangre.

Durante la tarde, la experta ha incidido en la necesidad de tomar hidratos de carbono de absorción rápida, como fruta y yogur, ya que los lácteos son ricos en los aminoácidos triptófanos, que promueve la serotonina, un neurotransmisor que además de provocar bienestar eleva los niveles de insulina, con la cual los triptófanos pasan antes a sangre.

Para favorecer el sueño, Barriga ha aconsejado que se tomen alimentos ricos en melatonina, que, además, es una potente antioxidante que ayuda a neutralizar los radicales libres y favorece la regeneración y reparación neuronal.

Está en alimentos como pescado azul, leche, cereales, frutos secos y plátanos, que hacen que aumenten los niveles de triptófanos.

En esta línea, expertos en oncología recomienda melatonina para pacientes enfermos de cáncer, con la que se hace frente mejor a la quimioterapia, pero con la que hay que tener gran precaución, ya que debe estar prescrita por el médico y en España solo se vende en farmacias una pequeña dosis de dos miligramos desde el año 2007, según Barriga.

Debido a las propiedades antioxidantes de la melotonina, el grupo de investigación de la Uex también investiga la creación de cremas con esta sustancia para combatir el envejecimiento.

Otra de las líneas de investigación de este departamento son la incorporación a la leche de los bebés de hormonas que favorecen el sueño.

Las tiene naturalmente la leche materna y regulan el ritmo circadiano, haciendo que los niños con problemas de insomnio duerman mejor por la noche y tengan después mejor vigilia, algo que también ha sido investigado por estos expertos en niños hiperactivos, paralíticos cerebrales y niños con problemas neurológicos.

Fuente.- abc.es

sábado, 21 de abril de 2012

Jugos de fruta y licuados, aliados de la obesidad

Una investigación de la Universidad de Glasgow dio resultados, para muchos, sorprendentes. Muchas personas saben que una gaseosa tiene muchas calorías y engorda, pero no se han dado cuenta que los líquidos “sanos” también lo hacen.

Según lo que publica la BBC, lo que más preocupa a los investigadores es la falta de conocimiento sobre la cantidad de azúcar que tienen esos productos. Pensamos que lo que más engorda son los sólidos, no nos damos cuenta que los líquidos, como jugos naturales o licuados, también pueden tener muchas calorías. “Lo que bebemos puede ser tan perjudicial para el organismo como lo que comemos. Y no hay duda de que consumir demasiadas bebidas azucaradas puede contribuir enormemente a la obesidad abdominal”, declaró el profesor Naveed Sattar.

El azúcar que añadamos a nuestros alimentos no debe superar el 10% de la energía total que obtenemos de nuestra dieta, esto quiere decir que no debe superar los 50 gramos al día. Las bebidas endulzadas viene siendo todo un problema en el mundo. Están contribuyendo a la obesidad, lo que puede contribuir a la aparición de enfermedades como diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria y enfermedad cerebrovascular.

“Para mucha gente que tiene problemas con su peso, reducir el consumo de estas bebidas y reemplazarlo con agua o bebidas dietéticas podría ser un objetivo razonable para ayudarlos a reducir su contenido calórico”, puntualizó Sattar.

Fuente.- http://elcomercio.pe

viernes, 20 de abril de 2012

Exceso de Coca-Cola mata a mujer de 30 años

El hábito de una mujer de tomar siete litros y medio (dos galones) de Coca-Cola diarios probablemente contribuyó a su muerte, aseguran expertos. El gigante productor de bebidas respondió diciendo que incluso el agua puede ser mortal en cantidades excesivas.

Natasha Harris era una mujer de 30 años de edad, madre de ocho, de Invercargill que murió de un ataque cardíaco en 2010. Fairfax Media dijo que un patólogo testificó el jueves que ella probablemente sufría de hipopotasemia, o bajo potasio, causado por el consumo excesivo de Coca-Cola y en general una mala nutrición.

La pareja de Harris dijo que ella bebía hasta 10 litros (2,6 galones) de Coca-Cola al día. Asimismo, agregó que comía poco y fumaba unos 30 cigarros al día.

El servicio forense está compilando un reporte final sobre la muerte de Harris.

Fuente.- eluniversal.com.mx

jueves, 19 de abril de 2012

Comida rápida, además de obesidad, produce depresión

La comida rápida y la bollería industrial no solo son los peores enemigos de la salud cardiaca, sino que al parecer también son contrincantes de la salud mental.

Científicos de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de Navarra son los autores de una nueva investigación que constata que los consumidores de hamburguesas, pizzas, magdalenas, donuts... tienen más riesgo de desarrollar depresión.

Almudena Sánchez-Villegas,  autora principal de un estudio epidemiológico que ha visto la luz en el último 'Public Health Nutrition' , reconoce a ELMUNDO.es: "En este estudio hemos constatado que aquellos participantes con mayor consumo de comida rápida, presentaban un mayor riesgo de depresión que los participantes que no consumían este tipo de alimentos. Este incremento del riesgo se sitúa en torno al 40%".

"La depresión afecta a 121 millones de personas en todo el mundo, lo que la convierte en una de las principales causas globales de discapacidad ajustada por años de vida y la principal causa en países con ingresos altos y medios. Sin embargo, poco se conoce sobre el papel de la dieta en el desarrollo de los trastornos depresivos. Anteriores estudios sugieren un papel preventivo de ciertos nutrientes y alimentos, como las vitaminas del grupo B, los ácidos grasos omega-3 y el aceite de oliva. Asimismo, un patrón dietético saludable, como la dieta mediterránea, se ha relacionado con un menor riesgo de depresión", introducen los investigadores en su estudio.

A pesar de todo, los "efectos sobre el trastorno mental de otros componentes de la dieta no han sido tan ampliamente estudiados. Varios estudios epidemiológicos transversales (es decir, sin seguimiento de los participantes a lo largo del tiempo) han analizado la asociación entre el consumo de estos productos y la presencia de síntomas depresivos o de estrés percibido", insisten los investigadores que afirman que también se ha encontrado "una asociación positiva entre, comida rápida, aperitivos y  dulces y la presencia de síntomas depresivos".
Seis años de seguimiento

Este nuevo análisis se ha llevado a cabo con 8.964 participantes del 'Seguimiento Universidad de Navarra (SUN)', un proyecto que se inició en 1999, y en estos momentos cuenta con más de 20.000 participantes. "Los participantes, ninguno con diagnóstico de depresión y sin consumo de antidepresivos al inicio de la investigación, recibieron un seguimiento medio de seis años. Todos rellenaron  cuestionarios cada dos años sobre sus hábitos de vida y consumo de alimentos", reconocen los científicos. Durante el periodo de seguimiento, 493 de ellos fueron diagnosticados de depresión o comenzaron a tomar antidepresivos.

El estudio confirma una relación positiva entre el consumo de comida rápida y bollería y el trastorno depresivo. Además, y según la doctora  Sánchez-Villegas "se observa que, cuanta más comida rápida se ingiere, mayor es el riesgo de depresión. Esta relación, llamada dosis-respuesta, se puso de manifiesto sobre todo para la comida basura. No se observó esta tendencia con la bollería industrial. En este caso, el incremento del riesgo de padecer la enfermedad se mantenía constante ya con relativamente bajos consumos".

Otros datos que apunta el estudio son que los participantes con mayor ingesta de hamburguesas, pizzas, salchichas, donuts... son más propensos "a estar solteros, ser menos activos y tener un patrón dietético peor, con un consumo menor de fruta, frutos secos, pescado, verduras y aceite de oliva". Además, tendían a fumar más y a trabajar más de 45 horas semanales.

José Luis Carrasco, jefe de la Unidad de Trastorno Límite de la Personalidad, del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid, reconoce que "los datos de este trabajo son razonables y es algo que nosotros vemos en la clínica diaria. Otra cosa es que se deba ser precavido con los datos que inferir una causalidad".
Posibles causas

Según la primera firmante del trabajo, "una posible explicación es la alta presencia de grasas tipo trans en este tipo de alimentos. Estas grasas pueden tener efectos negativos sobre diferentes sistemas biológicos incrementando, entre otros efectos, el riesgo de enfermedad cardiovascular. También la ingesta de este tipo de grasas se ha asociado con un mayor riesgo de depresión. Su mecanismo de acción está relacionado con un incremento en la producción de citoquinas y con un empeoramiento en el funcionamiento del endotelio (tejido que recubre los vasos sanguíneos)".

"Las citoquinas pro-inflamatorias "son sustancias con capacidad inflamatoria que se relacionan con una disminución en la síntesis de neurotransmisores (necesarios para la transmisión nerviosa y que se encuentran disminuidos cuando se da la enfermedad mental) y de factores relacionados con el adecuado funcionamiento neuronal y que se denominan neurotrofinas", apunta la investigadora.

El endotelio "es capaz de sintetizar y secretar algunas de estas neurotrofinas, por lo que un funcionamiento inadecuado de éste podría conducir a un inadecuado funcionamiento cerebral", puntualiza.

Aunque pudiera ser que las personas con depresión sean las que más alimentos basura consumen, la experta argumenta por qué ésta no es una explicación a los resultados de su investigación. "El estudio está basado en participantes que cuando iniciaron el estudio no tenían la enfermedad. Para evitar que, a pesar de todo, hubiera un número de sujetos que ya estuvieran deprimidos pero todavía no diagnosticados, se repitió el análisis eliminando a todos aquellos participantes que recibieron el diagnóstico a los dos años de haber accedido a participar en el estudio y cuyos datos sobre la dieta pudieran estar influidos por la presencia de un trastorno depresivo no diagnosticado. Los resultados no cambiaron".
Hábitos y predisposición

En este sentido, el doctor Carrasco reconoce que "las personas deprimidas tienden a comer más rápido y peor. No mantienen hábitos de vida saludables y el estrés les impide sentarse a comer tranquilamente. No obstante, en este estudio los participantes no padecían en un inicio la enfermedad mental por lo que puede haber dos explicaciones en la relación comida basura y más riesgo de depresión. Una de ellas es biológica y otra de carácter temperamental".

La comida rápida "produce una gratificación inmediata y sensación de saciedad. Es como los dulces, los donuts o las magdalenas, que también son alimentos más adictivos y que van 'a atraer' a personas con un tipo de temperamento. Si una persona con vulnerabilidad o predisposición a la depresión, insegura, inestable emocionalmente, tiene unos hábitos de alimentación que se basan en tomar hamburguesas, pizzas, en definitiva, en comer en cinco minutos, esto significa que está desestabilizando su equilibrio emocional. A estas personas les sucede también que se enamoran muy rápidamente y de forma muy intensa o, como ha destacado el estudio, trabajan más, fuman más...", agrega el experto del Hospital Clínico.

Protegerse de la depresión con la dieta sí es posible. "En otras investigaciones llevadas a cabo por el proyecto SUN, se ha puesto de manifiesto el efecto protector del seguimiento de dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, aceite de oliva, frutos secos y legumbres, sobre la depresión, tal y como recogió el 'Archives of General Psychiatry".

elmundo.es

miércoles, 18 de abril de 2012

Las ofertas "engordan"

Los descuentos en el supermercado están relacionados con la obesidad.

Un estudio del Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica, en París, asegura que a través del lugar en donde compramos los alimentos se puede determinar el peso.

El análisis encontró que se registra un incremento de talla entre los consumidores de tiendas de descuento, además de que se detectaron estrategias de ofertas en productos con alto contenido de sodio, alcohol y los cigarrillos.

Fuente.- http://889noticias.mx


lunes, 16 de abril de 2012

Obesidad afecta la vida en pareja

Casi dos de cada diez parejas que se casan en México terminan divorciándose. La mitad dice que es por falta de sexo, mientras que la otra mitad argumenta la falta de dinero. Así lo explicó el Dr. José de Jesús González Nuñez, presidente honorario del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS, su sigla), que se refirió al tema en un simposio con el título “Más de lo mismo, cuando el dinero no entra por la puerta, el sexo sale por la ventana”.

Lo curioso es que dentro de los que se quejan de tener “falta” de encuentros en el lecho matrimonial, un gran porcentaje dice que es el “exceso” de libras o kilos lo que apaga el deseo.

Según un estudio realizado por la Universidad de Ohio, existe una tendencia en las mujeres a aumentar de peso después de casarse. “Con frecuencia, las mujeres casadas desempeñan un papel más grande en la casa que los hombres, y tal vez tengan menos tiempo para hacer ejercicio y permanecer en buena forma que las solteras”, explicó el profesor de Sociología Zanchao Qian, coautor del estudio.

En los hombres, en cambio, la propensión a engordar aparece con el divorcio. “El efecto de las transiciones matrimoniales sobre los cambios en el peso difiere según el sexo”, especificó Dmitry Tumin, lider del estudio.

Según hallaron los investigadores, los hombres “obtienen un beneficio de salud del matrimonio, definido como atención y cuidados específicos, que pierden cuando se divorcian, lo que podría llevar a un aumento de peso”.

Fuente.- univision.com

domingo, 15 de abril de 2012

Campaña vs comida basura en Reino Unido

Cirujanos, psiquiatras, pediatras y médicos de todas las especialidades del Reino Unido lanzaron hoy una campaña contra la obesidad y centraron sus críticas en las marcas de la llamada "comida basura".

La Academia de los colegios de médicos del Reino Unido (AoMRC), que representa a 200.000 facultativos del país, pidió que se prohíba que marcas como McDonald's y Coca-Cola patrocinen acontecimientos deportivos como los Juegos Olímpicos y que famosos publiciten comida insana para niños.

El organismo que representa a todos los médicos del país considera necesario para luchar contra la obesidad imponer "contundentes y duras" medidas para acabar con la publicidad irresponsable de las grandes compañías de alimentación.

Las últimas estudios revelan como un 48 por ciento de los hombres y un 43 por ciento de las mujeres del Reino Unido serán obesos en 2030.

Una tendencia que según los médicos supondrá un incremento considerable de infartos, enfermedades del corazón y cáncer, y por consiguiente un mayor gasto para la sanidad pública.

Los médicos han criticado las políticas erróneas del Gobierno británico, "que deja la responsabilidad en la industria para que voluntariamente rebaje las calorías, el tamaño de las porciones y asesore a los consumidores sobre la manera de comer saludablemente"

En este sentido, se pide que se obligue a las grandes compañías dedicadas a la alimentación a que adopten medidas radicales diseñadas para salvar vidas en vez de proteger sus beneficios.

Entre ellas, se reclama que se establezca una zona alrededor de los colegios donde la promoción de comida basura no esté permitida, así como la prohibición de que famosos y personajes de animación puedan publicitar comida y bebida insana para los niños.

A los fabricantes de productos alimenticios se le debería exigir, según los médicos británicos, que publiquen claramente los datos sobre calorías, azúcar, sal y grasa.

Además se proponen al Gobierno que imponga el denominado "impuesto sobre la grasa" que se ha aplicado en algunos países escandinavos, con el que se penaliza a aquellos que consumen productos considerados insanos.

La academia de la medicina británica pondrá en marcha también una investigación de seis meses para ver qué se puede hacer para ganar la batalla a la obesidad, tras la cual se hará pública la sugerencia de más medidas. EFE

Fuente.- univision.com

sábado, 14 de abril de 2012

Polifagia, deseo intenso de comer

Tener hambre es un deseo normal del hombre, pero cuando éste se incrementa o está fuera de control y come a cualquier hora, incluso después de haberlo hecho adecuadamente, se está ante un problema de polifagia, advirtió un especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Fernando Laredo Sánchez, médico internista del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, especificó que se trata de un apetito que excede los requerimientos de la persona, lo que necesariamente lo conducirá a problemas de sobrepeso u obesidad.

La polifagia, explicó en un comunicado, también llamada hiperfagia, está relacionada con trastornos psicológicos y alteraciones de tipo hormonal o metabólico.

Este aumento anormal de la necesidad de comer puede tener su origen en la ansiedad, el hipertiroidismo, la hipoglucemia, la ingesta de fármacos, el síndrome premenstrual y la diabetes mellitus, entro otros.

Sin embargo, hay muchos casos en que el aumento del apetito puede tener su origen en hábitos inapropiados, como acostumbrarse a obtener placer a través de la comida. Este apetito desmedido puede aparecer y desaparecer (intermitente) o perdurar durante períodos prolongados, destacó.

El internista Laredo Sánchez señaló que estudios recientes demuestran que una dieta con alta ingestión de grasas y azúcares está relacionada con cambios en los sistemas de regulación cerebrales, que incrementan el deseo de comer, causando un efecto de adicción.

Los cambios en las señales cerebrales, abundó, propicia que no se consuman alimentos para nutrirse, sino para obtener, de manera constante, sensaciones de placer y bienestar ya que, por ejemplo, altas cantidades de azúcares causan euforia.

Las modificaciones tienen lugar en dos núcleos del hipotálamo, región de regulación que se localiza en la parte inferior del cerebro. Uno es para medir la saciedad, que no se siga comiendo cuando ya no se necesita y, el otro, propiamente el del hambre o necesidad de comer.

La investigación ha demostrado que una dieta muy alta en grasas y azúcares disminuye la actividad del núcleo de la saciedad e incrementa el hambre.

El internista del Hospital de especialidades del CMN Siglo XXI subrayó que las posibles causas de la polifagia o hiperfagia deben de ser estudiadas sólo por un médico, quien está facultado para prescribir el tratamiento adecuado y nunca debe recurrirse a dietas no indicadas por un profesional de la salud.

La polifagia no distingue edad ni sexo, cualquier persona puede desarrollarla dado que el ser humano, continuó Fernando Laredo Sánchez, “tiende a considerar la comida como una especie de gasolina que no influye en el cuerpo”, pero la composición de lo que comemos lleva a cambios cerebrales que pueden terminar en conductas dañinas.

El especialista destacó la importancia de realizar mejoras a la dieta diaria como incrementar el consumo de verduras y frutas, disminuir el de grasas de origen animal y azúcares simples, así como beber agua simple y realizar ejercicio de manera cotidiana para mantener el equilibrio corporal.

Si no se regulan los hábitos alimenticios y se come lo que se quiera y cuanto se quiera, aparecerán los problemas de sobrepeso y obesidad con sus graves consecuencias como los daños cardiovasculares y diabetes, entre otros.

Fuente.- jornada.unam.mx

viernes, 13 de abril de 2012

Trabajar de noche puede causar obesidad

Actualmente, los seres humanos nos encontramos expuestos a efectos artificiales, como nuestros sistemas de iluminación, que no corresponden con las condiciones de luz-oscuridad en la naturaleza y nos hacen perder sincronía en nuestros relojes biológicos, lo que puede derivar, incluso, en problemas de salud tales como la obesidad y la diabetes.

Un tema relevante para los cronobiólogos es estudiar cómo las actividades laborales alteran los relojes biológicos, al imponer horarios que son estresantes e incompatibles con las necesidades biológicas de la persona, tal es el caso de las enfermeras, los pilotos o los conductores de camiones.

Hace algunos días, los científicos más importantes en el campo de la cronobiología reunidos en el Tercer Congreso Mundial de esta ciencia en la ciudad de Puebla, coincidieron en que mantener sincronizados nuestros relojes biológicos es positivo para la salud.

En el evento académico, los especialistas intercambiaron conocimientos sobre los mecanismos fisiológicos que subyacen al funcionamiento de los relojes biológicos, además de explorar nuevos caminos para mejorar la salud, la calidad de vida y la preservación de la biodiversidad.

El reloj circadiano

Uno de los ritmos más importantes para los seres humanos, plantas y animales, es el ciclo de luz-oscuridad. Los seres humanos nos sincronizamos con este ciclo mediante el reloj circadiano, nuestro mecanismo interno que controla los horarios de sueño y otros procesos biológicos, como los horarios de comidas y el funcionamiento del sistema inmune, y nos mantiene en sintonía con los ciclos naturales.

Para que este reloj funcione correctamente, existen complejos mecanismos internos que marcan el paso, como células fotorreceptoras en la retina de nuestros ojos y estructuras cerebrales como el núcleo supraquiasmático. También entran en juego mecanismos externos como la luz del ambiente y los alimentos. Así, nuestro reloj biológico se sincroniza y funciona correctamente.

Recomendaciones de los especialistas

Sobre la importancia de estar sincronizado, Urs Albretch, científico de la University of Fribourg in Switzerland, explicó que el estrés es uno de los factores que llevan a las personas a la desincronización de sus relojes biológicos.

Por esta causa, dijo, muchas veces las personas permanecen despiertas en horas en que deberían estar dormidas, puesto que están despiertas comen, pero lo hacen en el momento incorrecto, cuando el organismo no está preparado para recibir ese alimento.

El especialista en mecanismos moleculares del reloj circadiano recomendó evitar ingerir alimentos cuando una persona debería de estar dormida, y especialmente evitar alimentos dulces y pan blanco, porque inducen altos picos de insulina y desincronizan el metabolismo.

Urs Albrecht resaltó que la luz es una de las más potentes señales sincronizadoras y afirmó que todos deberíamos de pasar, al menos, una hora al día en exterior. La luz natural, detalló, tiene una intensidad de cien mil lux, mientras que la luz artificial tiene solo entre quinientos y mil lux, por eso, la primera ayuda a sincronizarnos con el ciclo natural de luz-oscuridad.

En el tema del ciclo de ayuno y alimentación, Mauricio Díaz Muñoz, investigador del Instituto de Neurobiología de la UNAM, expresó que lo ideal es comer de manera regular, sólo cuando el organismo lo necesita y no ingerir alimentos continuamente, rigiéndonos por inercias sociales.

El biomédico de la UNAM señaló que los experimentos en laboratorio han demostrado que ratas que ingieren la misma cantidad de alimento en diferentes momentos lo procesan de manera distinta. Las ratas que están despiertas y comen en su fase de descanso ganan más peso que las ratas que comen durante su fase de actividad. En los humanos sucede lo mismo, advirtió.

Por su parte, María Luisa Fanjúl, profesora de la Facultad de Ciencias de la UNAM y miembro del comité organizador del Congreso Mundial de Cronobiología, comentó que para la ciencia médica es relevante conocer cómo actúan los fármacos desde el punto de vista del tiempo, porque eso permite un mejor uso de las terapias, por ejemplo, en el caso de la quimioterapia contra el cáncer, usarla considerando los ritmos biológicos podría potenciar su efecto.

Otros investigadores, como Luiz Menna, de la Universidad de Sao Paulo en Brasil, dieron algunos consejos para mejorar la sincronización, aún en las circunstancias de la vida moderna.

El científico brasileño consideró que es muy común pensar en el ser humano como una máquina que se prende y se apaga, cuando la realidad es que el cuerpo presenta ritmos y ciclos naturales.

Menna indicó que si tomáramos, por ejemplo, nuestra temperatura corporal 5 o 6 veces al día por un par de semanas y dibujáramos una gráfica con los valores obtenidos, podríamos observar cómo estamos oscilando. En esta gráfica es posible identificar los momentos en los que nos sentimos más despiertos o más activos y somos, por lo tanto, más productivos. La idea de una fatiga lineal durante el día no es real, consideró.

El cronobiólogo también recomendó llevar un diario donde se registren los horarios de sueño. En él sugirió marcar, por ejemplo, cuándo nos quedamos dormidos o los días en que nos desvelamos y anotar la hora en que despertamos al día siguiente, sin olvidar describir como nos sentimos y si despertamos naturalmente o con la ayuda de un despertador.

Este ejercicio, explicó, permitiría encontrar nuestras zonas prohibidas de sueño y vigilia, esos momentos en los que rara vez se está despierto o dormido. Dicho diario serviría también para observar cómo una alteración brusca de los ciclos naturales de sueño, tiene consecuencias en nuestro organismo y en nuestro estado de ánimo.

Los trabajos del Tercer Congreso Mundial de Cronobiología, que reunieron a más de 200 especialistas de 10 naciones del mundo, se llevaron a cabo en el Complejo Cultural Universitario de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, con el apoyo de diversas instituciones de nuestro país.

El comité organizador del Congreso estuvo presidido por el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, a través del investigador Raúl Aguilar Roblero. También participaron en la organización la Coordinación de la Investigación Científica, los institutos de Neurobiología e Investigaciones Biomédicas y la Facultad de Ciencias, todos ellos de la UNAM, así como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Información difundida por eluniversal.com.mx, con datos de la Dirección de Divulgación de la Ciencia UNAM

jueves, 12 de abril de 2012

Bebidas azucaradas dañan el corazón

Las bebidas azucaradas son objeto de estudio... Y algunas de ellas no pasan por su mejor momento. A la dudas que crean sus componentes y la demostración científica de que se relacionan con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, ahora se añade, en el caso de los hombres, el incremento de sufrir un 20% más de enfermedades cardiovasculares si se toma poco más de una lata al día.

Esta es la conclusión a la que llegan desde las páginas de 'Circulation', publicación de la Asociación Americana del Corazón de EEUU. Según el estudio que recoge liderado por Frank B. Hu, profesor de Nutrición y Epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard de Boston (EEUU), "este trabajo se suma a la creciente evidencia de que las bebidas azucaradas son perjudiciales para la salud cardiovascular".

Evidencias

La enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte en los Estados Unidos. Los factores de riesgo incluyen la obesidad, el tabaquismo, la inactividad física, la diabetes y la mala alimentación; pero hasta ahora muy poco se sabía sobre el papel que jugaban las bebidas azucaradas en este peligroso cóctel.

Por ello, el equipo de Hu se dedicó a seguir los casos de cerca de 43.000 hombres, todos ellos dedicados a algún área de la Medicina, durante 22 años. Para que no se viesen los resultados influidos, se descartó a todos aquellos que ya tuviesen diabetes tipo 2 o algún tipo de enfermedad cardiovascular.

De 1986 a 2008, los participantes en este estudio tuvieron que someterse cada dos años a una serie de encuestas sobre sus estilos de vida, así como a un análisis de sangre. "Medimos lípidos y proteínas diferentes en la sangre, que son indicadores de una posible enfermedad cardiaca. Así, investigamos la proteína C-reactiva (PCR), los lípidos dañinos llamados triglicéridos o los lípidos buenos como las lipoproteínas de alta densidad (HDL)", comenta el profesor Hu.

"Lo que descubrimos fue que, en comparación con los que no consumían este tipo de refrescos, aquellos que bebían 12 onzas (355 mililitros) de bebidas azucaradas al día -una lata y poco más- tenían mayores niveles de triglicéridos y PCR, mientras que se mantenían bajos niveles de HDL". ¿Y esto qué quiere decir? "Fundamentalmente con estos datos se muestra la relación entre las bebidas azucaradas y un mayor riesgo de sufrir un accidente cardiovascular", resume Hu. Y casos tuvieron para comprobarlo, pues en estas dos décadas de seguimiento, entre los participantes se dieron casi 3.700 casos de problemas cardíacos.

Por otro lado, las bebidas endulzadas artificialmente -es decir, aquellas que contienen menos azúcares, como las light- no parecen vinculadas a este aumento del riesgo.

Algo que los autores destacan en su estudio es que el crecimiento del riesgo se mantiene incluso después de controlar otros factores como fumar, la inactividad física, el consumo de alcohol y los antecedentes familiares de enfermedades del corazón. Esto no quiere decir que para cuidar la salud no se pueda tomar alguna que otra bebida azucarada. "El consumo menos frecuente -por ejemplo, dos veces por semana- no aumenta estas probabilidades", concluyen los investigadores.

Fuente.- elmundo.es

martes, 10 de abril de 2012

El vino, posible arma contra la obesidad

Ya es más que conocido que las uvas y, por supuesto, el vino, poseen resveratrol, compuesto poderosísimo cuyas cualidades antioxidantes son un excelente aliado en la lucha contra el cáncer y la enfermedad cardiovascular.

Sin embargo, el fruto de la vid posee otro poderoso compuesto, que es mucho menos conocido y está llamando la atención de los científicos.La molécula en cuestión es el piceatannol y varias investigaciones preliminares han señalado que tiene la habilidad de inducir la apoptosis, la muerte celular, en tejidos cancerígenos.

No obstante, un nuevo estudio ha revelado otra virtud del piceatannol que podría convertirlo en un arma contra la obesidad.

Los recientes hallazgos de Kee-Hong Kim y Jung Yeon Kwon de la Universidad de Purdue, en Indiana, Estados Unidos, demuestran que el compuesto logra inhibir el desarrollo de nuevos adipositos, las células que almacenan la grasa en el cuerpo.

Se trata de un hallazgo muy interesante pues cabe la posibilidad de que si se inhibe la formación de nuevas células adiposas, también se pueda evitar la acumulación de nueva grasa en el cuerpo.

El estudio, cuyos resultados se publicaron en la última edición del Journal of Biological Chemistry , consistió en evaluar el efecto del piceatannol en cultivos de células adiposas.

Para formar una nueva célula adiposa, se debe llevar a cabo un proceso que dura unos 10 días, tiempo en el que células adiposas inmaduras, llamadas preadipositos, deben pasar por varios estadios hasta alcanzar la maduración completa.

En el laboratorio, Kim y Kwon demostraron que el piceatannol bloquea el efecto de la hormona insulina sobre los preadipositos.

Resulta que la insulina es necesaria para activar dentro del preadiposito el proceso de maduración, por lo que al bloquear su influencia sobre esta frena su crecimiento y nunca llega a convertirse en una célula adiposa.

Aunque los hallazgos son prometedores, aún hay mucho camino por recorrer para poder saber si el compuesto presente en las uvas, el té blanco y los arándanos, realmente puede ser utilizado para ayudar a evitar la obesidad.

Los científicos concentrarán sus esfuerzos en diseñar estudios en modelos animales y en lograr una síntesis más estable de este compuesto.

Por ahora, al menos tenemos más buenas razones para brindar con una copa de vino.

Fuente.- eluniversal.com.mx


lunes, 9 de abril de 2012

Vinculan obesidad durante el embarazo con autismo

La obesidad puede ser un factor que incremente el riesgo de que una mujer embarazada tenga un hijo con autismo, informa un estudio dfifundido el lunes en la publicación digital Pediatrics.

El documento figura entre los primeros que vinculan ambos aspectos y aunque no está comprobado que la obesidad cause autismo, los autores afirman que los resultados suscitan preocupaciones de salud pública debido al alto número de mujeres subidas de peso en Estados Unidos.

Las mujeres embarazadas obesas tienen 67% más posibilidades que las de peso normal en tener niños autistas, según señala el estudio. Las embarazadas con exceso de peso también afrontan el doble de riesgo de tener hijos con otros retrasos en el desarrollo.

El estudio se realizó entre unos 1.000 niños de California, cuyas edades estaban entre dos y cinco años. Casi 700 menores tenían autismo u otros retrasos de desarrollo, y 315 no tenían esos problemas.

En promedio, las mujeres tienen una entre 88 posibilidades de tener un hijo con autismo. El estudio sugiere, por sus resultados, que la obesidad durante el embarazo aumenta ese riesgo, a una entre 53 posibilidades, señalaron los autores.

Debido a que están obesas más de un tercio de las mujeres en Estados Unidos en edad de tener hijos, los resultados del estudio son potencialmente preocupantes y suponen un incentivo para que las mismas mantengan un peso normal, dijo la investigadora Paula Krakowiak, coautora del documento e investigadora de la Universidad de California, en Davis.

Diversos estudios previos han vinculado la obesidad durante el embarazo con mortinatos, nacimientos prematuros y algunos defectos de nacimiento.

El doctor Daniel Coury, jefe de pediatría de desarrollo y conducta en el Hospital Infantil Nacional en Columbus, Ohio, dijo que los resultados del estudio "causan bastante preocupación".

Coury destacó que las tasas de autismo en Estados Unidos se han elevado a la par de las tasas de obesidad y señaló que las investigaciones sugieren que tal vez exista más que una coincidencia.

Es necesario profundizar las investigaciones para confirmar los resultados. Pero, si la obesidad de las madres está en verdad relacionada con el autismo, sería sólo uno de los muchos factores que contribuyen al problema, señaló Coury, quien no participó en el estudio.

La genética es el aspecto al que se ha relacionado con el autismo, y los científicos examinan si las enfermedades de las madres y el uso de ciertos medicamentos durante el embarazo podrían también ser un factor.

Fuente.- univision.com

domingo, 8 de abril de 2012

60% de la población mundial es inactiva: OMS

La inactividad se ha vuelto uno de los peores enemigos del bienestar físico en estos tiempos, cuando el 60% de la población mundial no realiza la actividad necesaria para mantener su cuerpo en condiciones aceptables, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El sobrepeso y la obesidad son consecuencia de este sedentarismo. De hecho, la dieta y proclividad a no moverse favorecen estos padecimientos causantes de muertes prematuras o incapacidades permanentes, indica Antonio Villa, del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

"La OMS señala que hay 1,000 millones de personas en el mundo que exceden lo recomendado por la báscula. Se considera sobrepeso a un índice de masa corporal (IMC) de 25 hasta 29.9, y si el numeral se incrementa, ya es obesidad tipo I, II y III", dice Villa.

Iván Pérez Díaz, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, de la Secretaría de Salud (SSa), señala que el panorama mundial es poco alentador, ya que gran parte de los afectados padece diabetes o enfermedades cardiovasculares. "Es un gran reto; estas enfermedades implican gastos millonarios en fármacos y atención médica".

Con motivo del Día Mundial de la Salud 2012, con el lema La buena salud añade vida a los años, la OMS pretende fomentar la preservación del bienestar físico, mental y social, con el propósito de mantener sana e independiente a la población.

México con obesidad

"En México, más del 90% de la población padece este tipo de alteraciones (como la falta de actividad física). Si incluimos sobrepeso y obesidad, solo el 10% mantiene un nivel saludable. Esto ofrece un panorama adverso, pues indica que los afectados van de niños a adultos, fenómeno que con frecuencia se explica por cambios en hábitos alimenticios y actividades cotidianas", dice Pérez Díaz.

En 1990 era raro que un niño padeciera diabetes tipo II; sin embargo, cada vez hay más pequeños con este mal, y la mayoría tiene kilos excedentes.

"Desde niño me apasiona jugar futbol, correr, andar en bici a toda velocidad y bailar (...) A mis 60 años, he cambiado el velocípedo por la piscina y la zancada por la caminata, pero no lo dejo, es parte de mi vida y es lo que en muchas ocasiones me hace sentir vivo", dice Jesús García.

"Cuando voy al parque a trotar o al deportivo a nadar me sorprende ver a más gente adulta que jóvenes realizando ejercicio. Mi nieto, Juan, se la pasa viendo tele, jugando en la computadora y comiendo papitas y tomando refresco. Aunque su mamá me diga que es normal, no me lo trago, pues él tiene 13 años y pesa más que yo".

El cambio en el estilo de vida en las últimas décadas plantea cada vez más retos al sector salud. Niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad ya no realizan actividades físicas. La mayoría no hace ejercicio y sus actividades recreativas se concentran en los videojuegos, celulares, televisión y computadora, es decir, todo se reduce a una pantalla.

"La OMS estima que el sedentarismo y la inactividad física provocan 2 millones de muertes al año. En promedio, un niño pasa frente a una pantalla más de 10 horas. Lo saludable es que no gasten más de 120 minutos frente a la televisión", Díaz.

Estudios revelan que a mayor número de horas, mayor riesgo de ser obeso o tener colesterol elevado e hipertensión. Por ello se recomiendo retomar los juegos en conjunto y el ejercicio aérobico, como la pelota, correr y saltar, es decir, todo lo que los niños solían hacer.

Los niveles de inactividad física son elevados en prácticamente todos los países, tanto desarrollados como en desarrollo.

"Más de la mitad de los adultos observa una actividad insuficiente. En las grandes ciudades, la inactividad es un problema aún mayor. La urbanización ha creado factores ambientales que desalientan a cualquiera a dejar sus sillas de trabajo o poltronas", según la OMS.

La OMS considera actividad física a cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos y que exija gasto de energía. La inactividad es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a mortalidad mundial (6% de las muertes en todo el mundo), según la organización.

También es la causa principal de entre 21% y 25% de los cánceres de mama y de colon, el 27% de los casos de diabetes y aproximadamente el 30% de la carga de cardiopatía isquémica.

Iván Pérez, también académico del Tec de Monterrey, detalla que el tratamiento de la obesidad es costoso y a largo plazo; la mayoría de la gente que busca perder peso recae. Todo ello se relaciona con el estado emocional de los individuos.

“Debemos buscar alternativas reales para abatir el problema. Un ejemplo es realizar ejercicio en casa, el uso de escaleras en lugar de elevadores, caminar, dejar de usar el auto y utilizar transporte público, entre otras.

“Si no enfrentamos el problema ahora, no habrá sistema de salud alguno, ni siquiera en el primer mundo que pueda erradicar el problema”.

Fuente.- cnn.com

sábado, 7 de abril de 2012

EU exporta a México epidemia de obesidad

Estados Unidos exporta una epidemia de obesidad a México aplicando políticas comerciales y empresariales previstas en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que han transformado el sistema alimentario mexicano en reflejo de su vecino del norte, concluye una investigación divulgada este viernes.

La investigación, publicada en el Journal of Occupational and Environmental Health (Revista de Salud Ocupacional y Ambiental), señala que el incremento de obesidad y sobrepeso en México –12 por ciento entre 2000 y 2006– coincide con la aplicación del tratado. Durante ese lapso se incrementó en el país el consumo de productos procesados, bebidas gaseosas y otros alimentos con altos niveles de grasa y azúcar, mientras cada vez más empresas estadunidenses aumentaron su presencia en toda la gama de producción y procesamiento, así como en restaurantes y en la venta de comida con la cual transformaron el "ambiente de alimento" y con ello provocaron un incremento en las tasas de obesidad.

“Mientras el panorama alimentario en México se asemeja al de Estados Unidos, con más refrescos, carnes procesadas y botanas con altos niveles de grasa y dulcificantes, no resulta sorpresivo que la lucha contra la obesidad en México y sus factores de riesgo –diabetes, derrames cerebrales y enfermedades cardiacas– también se haya americanizado”, comentó el doctor David Wallinga, uno de los responsables del análisis presentado hoy, y director del programa del Instituto de Políticas de Agricultura y Comercio (IATP, por sus siglas en inglés).

Karen Hansen-Kuhn, otra integrante del equipo y también encargada del programa de IATP, afirmó que es la primera vez que se evalúa el impacto del tratado comercial y de inversión sobre la salud pública. Subrayó que es necesario que en las negociaciones de tratados comerciales subsecuentes se consideren costos potenciales sobre la salud de cada país.

La investigación abarca los cambios en el "ambiente alimentario" generados por la creciente industrialización y globalización de la agricultura, en cuanto a producción, oferta y promoción de alimentos en el punto de venta.

La globalización de la agricultura ha tenido gran impacto en las dietas y la nutrición de las poblaciones, sobre todo en los países en desarrollo, donde la producción rural se ha visto afectada por la presencia creciente de empresas de alimentos y producción agraria trasnacionales. Eso implica nuevas pautas de consumo, la llamada "transición nutricional", que se caracteriza "por una prevalencia de insumo calórico excesivo".

En el caso de México, la investigación señala que el país ha enfrentado un incremento en la obesidad y el sobrepeso a lo largo del último cuarto de siglo, precisamente en el periodo en el que se ha aplicado el TLCAN.

En torno al tratado, aun antes de su puesta en marcha, México reformó leyes y aceptó anular protecciones para su sector agrario, y aceptó en el TLCAN el desmantelamiento de las barreras a importaciones de alimentos básicos y se abrió a la inversión extranjera toda la gama del sector de alimentos.

“Al cambiar de manera dramática el carácter de la agricultura mexicana, también cambiaron las pautas de consumo. Las dietas mexicanas giraron de alimentos básicos tradicionales hacia alimentos densos en energía y procesados y alimentos provenientes de animales, los cuales tienden a ser más altos en grasas y dulcificantes adicionales. De hecho, entre 1988 y 1999 –el periodo en que se negoció, firmó y se puso en marcha el TLCAN– la energía diaria promedio obtenida de grasas en México se incrementó de 23.5 por ciento a 30.3 (un aumento de 28.9 por ciento)”, según la investigación. A la vez, también se elevó 6.3 por ciento el insumo de carbohidratos refinadosy el consumo de refrescos también subió 37.2 por ciento.

Mientras México es cada vez más dependiente de Estados Unidos en alimentos básicos como maíz y soya –la exportación de maíz de EU a México se ha casi cuadruplicado desde la aprobación del TLCAN–, también se eleva el consumo de productos estadunidenses como azúcar y otros dulcificantes, carnes y alimentos procesados. Estados Unidos controla 98 por ciento del mercado de importaciones de productos "listos para comer" y otros procesados, o sea, el de botanas procesadas. Pero no es sólo comercio, sino también inversión lo que ha cambiado el mercado mexicano.

El informe registra los enormes incrementos en inversión directa estadunidense en el sector alimentario mexicano.

México es el tercer receptor de inversión directa estadunidense en las industrias de alimentos procesados y bebidas. La inversión también se manifiesta en el sector de "comida rápida", en el que McDonald’s opera hoy más de 500 puntos de venta en 57 ciudades mexicanas, después de abrir su primer restaurante en 1985. México es el mercado regional más grande de Yum! Brand (dueña de KFC, Pizza Hut, Taco Bell y Long John Silver).

Otro sector significativo es el de venta de productos alimenticios, en el que el número de tiendas Wal-Mart creció de 114 a 561 entre 1993 y el 2001, y para 2005 Wal-Mart controlaba 20 por ciento del sector de menudeo de alimentos en México.

“México ha experimentado cambios significativos en su pauta de consumo de alimento a lo largo de las pasadas dos décadas, seguido por una creciente epidemia de obesidad tanto en menores de edad y como en adultos.

"Mexicanos, ricos y pobres, y de diversas regiones geográficas, consumen más grasas agregadas y azúcar, botanas procesadas, refrescos y productos lácteos y de carnes procesados. Su salud sufre en el proceso", afirma el resumen de la investigación.

Fuente.- jornada.unam.mx

viernes, 6 de abril de 2012

Día Mundial de la Actividad Física... ¡Actívate!

Desde 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 6 de abril como el Día Mundial de la Actividad Física, en un intento por incentivar el deporte y el ejercicio principalmente en la población occidental.

La práctica habitual de deporte y ejercicio tiene el potencial, de prevenir y controlar ciertas enfermedades, como las cardiovasculares, la diabetes, y la osteoporosis, además de aumentar el nivel de energía.

Ayuda a reducir el estrés y rebajar los niveles pocos saludables de colesterol y de tensión arterial, así como disminuir el riesgo de sufrir algún tipo de cáncer, especialmente, el de colon.

Las alarmantes cifras sobre obesidad en países como Estados Unidos y México, llevaron a la OMS a tomar acciones para revertir lo que ya se considera como un problema de salud pública que afecta principalmente a niños.

De esta forma, cada 6 de abril los gobiernos de distintos países alrededor del mundo, en conjunto con organizaciones civiles recuerdan a sus ciudadanos que la actividad física moderada con regularidad es una de las maneras más sencillas de mejorar la salud y mantenerse sano.

En este día, se llevan a cabo actividades deportivas como carreras, recorridos en bicicleta, bailes masivos, práctica de aerobics al aire libre, etc.

Sin embargo, la intención de la OMS es que no solamente este día se recuerde la importancia de la actividad física, sino que ello se traslade a todos los días del año.

Fuente.- poblanerias.com

martes, 3 de abril de 2012

Frío y ejercicio, aliados de la grasa "buena"

Una de las líneas de trabajo más prometedoras e interesantes en la investigación contra la obesidad se centra en la grasa. Pero no en la responsable del sobrepeso, de color blanquecino y amarillento, sino en la parda o marrón, que, curiosamente, quema calorías y adelgaza.

El gran reto en el que trabajan distintos laboratorios consiste en saber activar su funcionamiento, es decir, descubrir el interruptor que permita adelgazar a voluntad. Dos relevantes artículos recién publicados apuntan en dos direcciones: pasar frío y hacer ejercicio.

Estas dos pistas son más importantes de lo que pueden parecer a simple vista (es conocida la relación del frío y el ejercicio en el adelgazamiento).

En el caso del frío, nunca se había demostrado en humanos (sí en ratones) que una exposición a bajas temperaturas sirviera para activar la grasa parda. Hasta 2009 tampoco se había descrito la presencia y actividad de este nuevo tejido en adultos humanos. Se creía que solo estaba presente en ratas y bebés, que lo usan para mantener su temperatura corporal.
Un artículo publicado en el Journal of clinical investigation, coordinado por André Carpentier, de la Universidad de Sherbrooke, en Quebec, ha dado este paso en un ensayo en el que participaron seis hombres de entre 23 y 42 años a los que se sometió a frío moderado durante fracciones de dos horas (su temperatura en la piel cayó entre 3,8 y 0,4 grados).

“El trabajo tiene una gran importancia clínica”, apunta Francesc Villarroya, miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciber) de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición. “Un estímulo tan simple como un ambiente frío genera un impacto y pone en marcha el funcionamiento de esta grasa buena que consume calorías”, indica. Además, va más lejos: “Se podría inducir una relación entre la obesidad y temperaturas excesivamente altas en las casas”.

El deporte también activa el tejido adiposo marrón —en sus células abundan las mitocondrias, de ahí su tonalidad—, según un trabajo publicado en Nature entre cuyos autores figura Bruce Spiegelman, profesor de Biología y Medicina en el Dana-Faber Cancer Institute de la Universidad de Harvard.

Este equipo de investigadores ha descubierto (esta vez sí, en ratones) una hormona nueva (que han bautizado como irisina) que genera el músculo cuando se ejercita y que se dirige a la grasa parda con la misión de despertar su funcionamiento.

De esta forma, al hacer deporte, “no solo se queman calorías por el movimiento, sino que además existe un consumo extra por la activación de este tejido” que, también, pero de forma paralela, consume las reservas de lípidos, comenta Francesc Villarroya. Este investigador promete nuevos hallazgos: “Esta área del metabolismo está estallando”.

Fuente.- elpais.com

lunes, 2 de abril de 2012

Alimentos altos en grasas podrían dañar el cerebro

Mantener fuera de nuestro cuerpo los kilos de más y evitar que regresen es difícil, incluso para los más estrictos con su dieta.

Un grupo de investigadores encontró que los alimentos ricos en grasas causan daño en el hipotálamo de los roedores (la zona del cerebro responsable del hambre, la sed y los ritmos naturales del cuerpo, entre otras cosas).

“Estos son documentos muy importantes que empiezan a sostener la idea de que no tenemos el control, como lo pensamos”, dijo el médico Steven R. Smith, directivo del Centro de Investigación de la Diabetes y la Obesidad de Sanford- Burnham, que no participó en el estudio publicado en The Journal of Clinical.

Sin embargo, Smith dice que los investigadores deben determinar primero si lo ocurrido en los modelos de roedores se traducirá en los humanos. No todo lo que los científicos observan en los roedores se aplica a los seres humanos, pero esto es un punto de partida.

“Esta es la punta de lanza. Hemos estado hablando mucho acerca de la dieta y la fuerza de voluntad, el ejercicio y este tipo de cosas. Esto es radicalmente diferente (pensando) que las dietas realmente pueden reprogramar la estructura del cerebro”.

El cuerpo humano está diseñado para regular la cantidad de energía que se almacena como grasa mediante un proceso denominado homeostasis de la energía, dijo el autor principal del estudio, el médico Michael Schwartz. Para una persona de peso normal, eso es bueno. Pero una vez que una persona se vuelve obesa, su cuerpo parece querer permanecer en ese nuevo peso de forma permanente.

“Ese es el problema más grande con el tratamiento de la obesidad”, dijo Schwartz, director del Centro de Diabetes y Obesidad de la Universidad de Washington. “Las personas obesas pueden perder peso, pero tienen problemas para mantenerse así”.

Schwartz y su equipo encontraron evidencia de inflamación o lesión en las neuronas, en ratas y ratones sólo tres días después de que los roedores consumieron alimentos ricos en grasas. Aunque el efecto disminuyó temporalmente, una dieta a largo plazo mostró un daño permanente. Schwartz cree que el intento del cerebro para curar las neuronas con lesiones, provoca cicatrización en el sistema nervioso central.

Los investigadores también encontraron una reducción del 25% en células POMC (proopiomelanocortina) en roedores con una dieta alta en grasas. Las células POMC son muy importantes para el control de grasa, pues ayudan a regular el apetito y previenen el aumento de peso.

"La pérdida de estas células ayudaría a explicar cómo ocurre una ganancia de peso", afirma Schwartz.

Smith dice que el estudio es resultado de más de una década de trabajo de un grupo de neurocientíficos que intentan explicar cómo funciona la pérdida de peso en el cuerpo humano.

"Podría ser un poco más complicado que cuánto comemos y lo mucho que intentamos (bajar de peso)", afirma Smith, quien cree que el estudio representa un paso en la dirección correcta para el tratamiento de la obesidad.

"Digamos que podemos desenredar y revertir el proceso donde se crean las cicatrices ¿Qué pasaría si pudiesemos hacer que los cables funcionaran bien otra vez e hicieran más fácil perder peso? Esa es una idea emocionante".

El equipo de Schwarts analizó resonancias magnéticas de humanos y descubrió mayores niveles de gliosis en pacientes con obesidad. Los resultados sugieren que el daño que ocurre en los cerebros de los roedores podría duplicarse en humanos.

"Debemos preguntarnos ¿por qué no puedo bajar permanentemente los kilos de más? Tratar de encontrar una explicación ha sido un reto. Esto nos podría poner en el camino para entender por qué es tan difícil", afirma Schwartz.

Fuente.- cnn.com