miércoles, 31 de julio de 2013

Obesidad ejecutiva

07:00  Con pereza se abren los ojos y se va a la ducha.
08:00  Se inicia el camino a la oficina con un café, cigarro, jugo o yogurt en el estómago.
12:00  Tacos, tortas o sándwich para la hora del almuerzo, no hay tiempo para más.
15:30  Es hora de cerrar tratos con carnes rojas y unos tragos
18:00  La jornada laboral casi termina y no se ha bebido agua pero si café.
21:00  Cena pesada rica en carbohidratos y grasas con refresco.

Itinerarios como éste propician que para el año 2020, de cada cien mexicanas, 53 serán obesas, 33 tendrán sobrepeso y 14 estarán en su peso normal. De igual forma, por cada centenar de varones, 38 estarán obesos, 45 con sobrepeso y apenas 17 lograrán su peso normal.

Estas cifras se obtuvieron en un estudio prospectivo publicado en la revista Nutrición y salud pública de la Universidad de Cambridge.

La presión laboral, no comer cuatro veces al día, ingerir alimentos sin valor nutricional son algunos de los factores que causan diferentes tipos de estrés, situación que de mantenerse de manera prolongada hace que el organismo produzca una hormona llamada cortisol.

“El cortisol consume la proteína muscular del cuerpo y al mismo tiempo favorece la aparición de cúmulos de grasa en abdomen y en la cara, por lo que el vientre se inflama como manzana y el rostro se hace redondo”, explicó Araiza, Entrenador en jefe en Functional Street Training México (FUST).

Medidas radicales

El entrenador Araiza dijo que lo que nunca deben estar en la dieta son: 1) comida barata y de fácil acceso (pizzas, hamburguesas, por ejemplo); 2) alimentos procesados (enlatados, congelados y los que están listos para meterse al microondas para consumirlos); 3) refrescos y azúcares refinadas; 4) lácteos (cualquier tipo de leche causa gastritis, colitis y dificulta que se pueda bajar de peso); 5) harinas (pan de caja, dulce) y 5) cereales procesados (están empacados en caja de cartón).
 
Artículo completo en El Financiero

En México, el Dr. Rodríguez te ofrece las mejores alternativas de cirugía de obesidad, visita sus sitios web...


martes, 30 de julio de 2013

Niños golpeados, propensos a obesidad y otros males

Empujar, sacudir o abofetear a un niño puede provocar que al crecer sea más propenso a desarrollar obesidad, males cardiovasculares y artritis, de acuerdo con una investigación pionera de la Universidad de Manitoba, Canadá.

El estudio, realizado a 34,226 adultos y publicado en la edición más reciente de la revista Pediatrics, explora por primera vez la relación entre el "castigo físico severo" (golpes, jalones y cachetadas) y las enfermedades de la edad adulta.

En colaboración con algunos profesores de la Universidad McMaster, de Ontario, los investigadores de la Universidad de Manitoba revisaron la información recolectada de las entrevistas a voluntarios mayores de 20 años de edad en Estados Unidos.

Las entrevistas, que duraban aproximadamente tres horas, indagaban la manera en que estas personas fueron tratadas durante su infancia y sus condiciones de salud actuales, dijo en entrevista con CNNMéxico la profesora Tracie O. Afifi, líder del proyecto.

La investigación hizo una clara distinción entre dos tipos de maltrato infantil para no generar confusión. Solo incluyó a personas que recibieron "castigo físico severo" y se dejó fuera a víctimas de "abuso infantil, como abuso sexual y abandono.

Los resultados mostraron un vínculo directo entre el grupo de adultos que padecía artritis y obesidad, con un historial de castigos severos durante su infancia. Esta relación también fue detectada, en menor medida, entre adultos que presentan de manera prematura problemas cardiovasculares.

De los entrevistados, el 4% se ajustó a la definición de haber sido duramente castigados cuando eran niños. En ese grupo, la tasa de obesidad fue mayor (31%), en comparación con quienes no reportaron ningún castigo físico duro (26%).

El grupo de quienes fueron duramente castigados de niños también tuvo tasas más altas de artritis (22.5%, contra 20% del resto) y enfermedades del corazón (9%, frente a 7%).

Castigo y obesidad

En 2012, O. Afifi publicó en Pediatrics el estudio Castigo físico y desórdenes mentales, que se concentró en los daños provocados al cuerpo de los niños que reciben golpes. Ese reporte se convirtió en el antecedente de su nueva investigación, pues desde entonces detectó algunos efectos en la obesidad. 

La investigadora aclaró que aún falta estudiar si el castigo físico también genera obesidad infantil.

"Falta profundizar en esta investigación, pero hay muchos datos que sustentan la idea de que hay un puente directo entre castigo físico y obesidad. Para algunas personas entrevistadas el estar sometidos a castigos físicos constantes fue el equivalente a crear un ambiente de estrés permanente y la respuesta fue desarrollar hábitos alimenticios desorganizados que propiciaron su obesidad", explicó.

"Esos casos particulares pueden ser asociados con patrones generales de conducta frente al estrés y pensamos que una futura investigación más profunda sí podría mostrar un efecto directo del castigo físico y la obesidad infantil", agregó.

El objetivo de estos datos es que exista un apoyo científico al debate social sobre la conveniencia o no de aceptar el castigo físico severo, señaló O. Afifi.

"A nivel social se discute actualmente sobre la validez o no de aplicar castigos físicos a los niños para su educación", dijo.

"Este estudio que publicamos muestra que hay bastante evidencia sobre los efectos negativos del castigo físico severo y que si continúan los estudios veremos que no somos  los únicos que encontraremos datos de los resultados perniciosos de esta forma de educación", detalló la especialista del Departamento de Ciencias de la Salud Comunitaria, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Manitoba.

"Esperamos que estos resultados promuevan un cambio cultural en los lugares donde el castigo físico severo es aceptado y usado cotidianamente para educar a los niños”.

Fuente.- mexico.cnn.com

lunes, 29 de julio de 2013

Fructosa, más dañina que la glucosa

Durante un seminario impartido en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), el investigador de la Universidad de Cranfield, Reino Unido, explicó que se ha observado cómo la fructosa, usada para sustituir el azúcar, es una sustancia tóxica responsable de la crisis de obesidad que sufren diversos países, dado que provoca desordenes bioquímicos en el organismo humano.

En su exposición precisó que de acuerdo con estudios como los encabezados por Robert Lustig, profesor de la Universidad de California, se ha descubierto que la fructuosa es más dañina que la glucosa, porque además de generar problemas de triglicéridos, no tiene la capacidad de enviar una señal al cerebro para indicar saciedad por lo que genera adicción.

Ante estudiantes e investigadores del Cinvestav, Ordaz Ortiz precisó que la fructuosa tiene un mecanismo metabólico muy específico y uno de sus problemas clave es que produce siete veces más ácido úrico en comparación con la glucosa, porque se ahorra pasos enzimáticos en el organismo.

El científico precisó en un comunicado que adicionalmente la fructuosa tiene el inconveniente de producir tejido adiposo causante de obesidad, por lo que su consumo excesivo provoca efectos muy graves como hígado con ácido graso, triglicéridos elevados e inflamación.

Estos problemas, agregó, pueden ser precursores de otros desórdenes entre los que se encuentran el síndrome metabólico, asociado a problemas de insulinoresistencia, presión alta y estrés oxidativo, que para muchos científicos es la causa de la diabetes mellitus de tipo 2.

Durante el seminario organizado por el Programa de Nanociencias y Nanotecnología del Cinvestav, se expusieron datos de la OMS que indican que en México más del 60 por ciento de la población tiene sobrepeso y obesidad, pero se precisó que no es un fenómeno exclusivo del país porque Francia, Estados Unidos, Alemania y Egipto, entre otros, también lo padecen.

El problema de obesidad no es nuevo, empezó en los siglos XVI y XVII cuando las personas tuvieron la capacidad económica de comprar y poner azúcar en su dieta, pero se agudiza entre 1930 y 1940, cuando se cambia la azúcar de caña por jarabe de maíz con alta fructosa como endulzante.

Los incrementos de obesidad, dijo Ordaz Ortiz, se dispararon cuando Estados Unidos dejó de comprar azúcar de caña y la sustituyó por jarabe de maíz para producir su propio endulzante.

En México la tendencia actual también es la de consumir menos azúcar, principalmente porque es un país que consume mucho refresco endulzado con fructuosa, y esa puede ser una de las explicaciones del aumento de la obesidad en la población.

Fuente.- info7.com

domingo, 28 de julio de 2013

"Demasiado gordo" para vivir en Nueva Zelanda

Las autoridades de inmigración neozelandesas han desestimado una petición de prórroga del permiso de trabajo de sudafricano que vive en el país porque sus 130 kilos de peso suponen un "riesgo" para el sistema sanitario público.

El afectado es Albert Buitenhuis, quien trabaja como chef y llegó hace seis años a Nueva Zelanda, y, según la notificación que ha recibido, no tiene "un estándar aceptable de salud", informa la prensa australiana.

"Es importante que todos los inmigrantes tengan una salud aceptable para minimizar los costes y las cargas para el servicio de salud de Nueva Zelanda", ha indicado un portavoz de las autoridades migratorias quien ha destacado la propensión a diabetes, hipertensión y enfermedades cardíacas de los obesos.

El hombre ha recurrido la decisión y espera que le renueven el visado. "Es irónico ahora que pesa menos que cuando llegamos a Nueva Zelanda, menos que en la primera revisión sanitaria" a la que fue sometido, ha explicado la mujer de Buitenhuis, Marthie, quien asegura que su marido ha perdido 30 kilos en los últimos seis años.

Hasta ahora sus visados de trabajo habían sido renovados "sin problemas", según Marthie. "Los hemos pedido año tras año y no pasó nada. Nunca mencionaron el peso de Albert ni su estado de salud pese a que entonces pesaba más " , ha argumentado.

Fuente.- telecinco.es

viernes, 26 de julio de 2013

Aumenta obesidad mórbida entre mexicanos

Entre la población mexicana se están viendo cada vez más casos de obesidad mórbida u obesidad grado 3, el mayor grado establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Según la más reciente Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, publicada el año pasado por el gobierno federal, la obesidad mórbida ya la padece 3% de la población, lo cual representa una gran carga para los hospitales y los servicios de salud, así como una enorme fuente de problemas para el mercado laboral y, en general, para la sociedad en su conjunto”, dice el doctor Juan Pablo Méndez Blanco, académico de la Facultad de Medicina de la UNAM y coordinador de la Unidad de Investigación en Obesidad que esta institución de educación superior tiene en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”.

La Organización Mundial de la Salud fijó los tres grados de la obesidad de acuerdo con el índice de masa corporal (IMC) de los individuos (éste se saca dividiendo el peso de la persona entre el cuadrado de la talla o estatura; el índice de masa corporal normal es de 20 a 25; y se considera sobrepeso de 25 a 29.9); obesidad grado 1, de 30 a 34.9; obesidad grado 2, de 35 a 39.9; y obesidad grado 3 u obesidad mórbida, de 40 en adelante.

“Los obesos mórbidos son los más obesos de entre los obesos, los que presentan mayores complicaciones no sólo metabólicas (las cuales se ven desde los primeros grados de obesidad), sino también locomotoras por osteoartrosis e inmovilidad, y, por consiguiente, los que requieren mayor atención médica”, apunta Méndez Blanco.

Se han asociado muchos genes al desarrollo de la obesidad, pero se ha demostrado que muy pocos son causales directos de esta enfermedad.

Ahora bien, realmente no se puede hablar de una sola obesidad, sino de varias obesidades, porque es muy diferente una obesidad mórbida u obesidad grado 3 en un joven que una grado 1 en un adulto de 50 ó 60 años.

Son entidades patológicas totalmente diferentes. El sexo y la edad de la persona, así como el grado de obesidad que alcance, van a determinar los factores de riesgo, los pronósticos y la calidad y esperanza de vida.

"Debemos reeducar a nuestra población (en especial, a la infantil) para que adquiera buenos hábitos de alimentación, para que no llegue a padecer obesidad ni mucho menos obesidad mórbida u obesidad grado 3”, afirma Méndez Blanco.  Los casos de obesidad mórbida u obesidad grado 3 han aumentado en nuestro País, debido, entre otras razones, a que ya es muy raro que en los hogares se preparen alimentos de alta calidad, variados, con bajo contenido energético, y que los miembros de una familia coman juntos. 

Artículo completo en.- vanguardia.com.mx

jueves, 25 de julio de 2013

Mantecadas Bimbo, de preferencia no consumir

La radiografía de las mantecadas Bimbo, sabor vainilla, realizada por la nutrióloga Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor concluye: “de preferencia, no consumir”.

El estudio, que aparece en la página web de esa asociación civil, detalla el contenido del paquete de seis piezas que en su envoltura destaca ¡Oferta! 6X $13 pesos y alerta sobre sus altas cantidades de azúcar, grasa y sal, colorantes artificiales, endulzantes, aceite y manteca vegetal, además de grasa animal.

La nutrióloga Cabada informa que el paquete completo de las mantecadas Bimbo contiene el equivalente a 8 1/2 cucharadas cafeteras de azúcar y casi 10 cucharadas cafeteras de grasa.

Que dicha cantidad de azúcar cubre del 213 al 284 por ciento de la cantidad máxima tolerada para un niño o niña, el 170 por ciento para una mujer y el 122 por ciento para un hombre.

Y respecto a las calorías, el estudio concluye que el paquete analizado contiene 804, lo que equivale al 40 por ciento de las que se sugieren para un adulto durante un día.

En cuanto al sodio, las seis mantecadas contienen 522 miligramos, es decir, el 22 por ciento del requerimiento total para un adulto.

La nutrióloga Cabada destaca también que el paquete de Bimbo contiene los colorantes tartrazina, también llamado amarillo 5, y el rojo allura o rojo 40 y que ambos componentes se han asociado a “inducir cambios de conducta en niños como hiperactividad y déficit de atención”.

El estudio publicado por El Poder del Consumidor concluye que la información dietética proporcionada en el envoltorio de las mantecadas “desorienta a los consumidores en lugar de orientarlos” y que “el engaño publicitario de estos productos no sólo es en el etiquetado mismo, sino también en sus comerciales”.

Fuente.- proceso.com.mx

miércoles, 24 de julio de 2013

Controla la diabetes en 7 pasos

1. Comer saludablemente: Llevar un plan de alimentación personalizado y adecuado a las necesidades y gustos de la familia es básico para nutrirnos bien, para mantener o conseguir un peso adecuado y sobre todo para controlar nuestros niveles de glucosa.

2. Mantenerse activo: Establecer un plan de actividad física constante y de acuerdo a nuestra condición personal ayuda a normalizar los niveles de glucosa y contribuye al control metabólico. Caminar 30 minutos diarios 6 veces a la semana es suficiente para a ver resultados.
 
3. Medir constantemente los niveles de glucosa: Llevar un registro diario de estas cifras proporciona una herramienta de gran ayuda para el médico y el educador en diabetes. Permite la modificación del tratamiento con base en la observación de las fluctuaciones de glucosa.

4. Seguir el tratamiento médico: Los antidiabéticos orales y la insulina apoyan en el control de los niveles de glucosa.

Es necesario conocer su función y los efectos que producen en el organismo, así como sus horarios. Todo esto deberá relacionarse con los alimentos y la actividad física.

5. Aprender a enfrentar retos cotidianos: La educación es la piedra angular en el control de la diabetes. Un paciente que se conoce y que conoce su condición reduce la posibilidad de presentar complicaciones y, por ende, garantiza una mejor calidad de vida.

6. Tomar una actitud positiva y adaptarse sanamente al nuevo estilo de vida: Implementar técnicas que ayuden a relajarse y a incorporar la diabetes a la vida para aprender a vivir mejor con ella.

7. Reducir riesgos: Aprender sobre las complicaciones agudas y crónicas de la diabetes y cómo prevenirlas. Además es importante iniciar una revisión periódica por especialistas (oftalmólogo, odontólogo, etc.) para su detección y control oportuno.


martes, 23 de julio de 2013

Chatarra "light" para mexicanos

Debido a que para los mexicanos los productos "light" no son de lo más apetitoso y demandado, la industria alimentaria busca crear alimentos ligeros que, aunque tengan menos grasa, sal o azúcar, sepan igual de grasosos, salados o dulces que los convencionales.

La estrategia, advierten especialistas en temas de nutrición, es riesgosa y poco saludable.

Roberto Terreros, saborista de Givaudan, empresa que manufactura fragancias, saborizantes y productos químicos para la industria alimenticia, señaló que han logrado obtener materiales (ingredientes para hacer sabores) que ayudan a reducir tanto sal como azúcar y grasa, sin que se vea afectado el gusto del consumidor.

"En el caso de las bebidas podemos desarrollar un producto bajo en calorías, pero que dé la misma sensación que si tuviera la cantidad de azúcar real. Lo mismo pasa con las botanas, que tienen gran cantidad de sal y grasa, podemos desarrollar productos que den la sensación de tener la misma cantidad de sal y grasa y no sea así", ejemplificó Terreros.

Los "saboristas" son ingenieros en alimentos o químicos en alimentos capaces de crear sabores con base en más de 3 mil ingredientes.

Según el estudio "Think FIT" realizado en 2011 por Kantar Worldpanel, consultora internacional con representación en México que analiza los gustos de los consumidores y ofrece reportes periódicos a la industria, los mexicanos no incluyen lo light a una dieta saludable porque son hasta 37 por ciento más caros y a un porcentaje idéntico no le gusta su sabor.

Para Abelardo Ávila, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición (INCMN), esta estrategia es mantener el mecanismo de degradación del sentido del gusto.

"Es como si inventáramos una especie de cocaína que tuvieran los mismos efectos de ésta, pero que no fuera cocaína", indicó.

Simón Barquera, director del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), cuestionó que replicar el sabor de alimentos poco saludables es acostumbrar al consumidor a éstos.

Señaló que, desde el punto de vista de salud, siempre será mejor evitar el consumo de estos productos, aunque éste sea en pequeñas cantidades.

Más optimista, Ana Bertha Pérez Lizaur, directora del Departamento de Salud de la Universidad Iberoamericana (UIA), advierte:

"Por lo menos la industria ya se está preocupando por bajarle la cantidad de grasa y azúcar, porque sus volúmenes de venta han bajado, muy posiblemente por la situación económica, pero debería hacer un esfuerzo por tener productos de mejor contenido nutricio, que sepan sabroso", comentó.

"No querer maquillar, si haces alimentos con el mismo condicionamiento, va a ser lo mismo", consideró por su parte Xaviera Cabada, nutrióloga de El Poder del Consumidor (EPC).


lunes, 22 de julio de 2013

Nuevos esquemas antiobesidad en restaurantes

Debido a la actual situación de México respecto a los niveles de obesidad en su población, nuevos esquemas de comida han adoptado algunos restaurantes que proporcionan la comodidad de la comida rápida pero con un valor agregado contra la obesidad.

Mariana Culebro, chef Ejecutivo de Love to Cook, Gourmet Express mencionó que en Tijuana se está desarrollando una gastronomía parecida a la comida rápida, pero con la diferencia que ésta en vez de dañar a la salud le provee beneficios, pues se basa en técnicas naturales aún cuando se trata de preparar carnes.

Explicó que la misma aceleración diaria que viven las personas hace que mal acostumbren a su cuerpo a la alimentación, consumiendo la famosa comida ‘chatarra’ con altos niveles de grasas y azucares lo que da lugar a problemas de diabetes, hipertensión, paros cardiacos entre otros.

No obstante, indicó que Gourmet Express entendió que si el tiempo y la prisa era uno de los factores que trastornaban los hábitos alimenticios, entonces las soluciones debían ser a modo a dichas razones, ofreciendo comida saludable que incluyera verduras pero también diferentes carnes.

Tomando en cuenta técnicas que den sabor a la comida y las hicieran del gusto de las personas, pero al mismo tiempo que fueran muy estrictas y regulatorias con los niveles de grasas, de modo que la prisa y el tiempo no fuesen factores perdurables en una mala alimentación, resaltó Mariana Culebro.

Aun más, considerando que los tijuanenses están altamente influenciados por la comida de Estados Unidos, misma que se basa principalmente en harinas y grasas, lo cual hace mayormente viable el adaptarse a la premura de las personas con un aporte de innovación culinario.

Por último, la Chef Ejecutivo de Love to Cook, Gourmet Express agregó que restaurantes como este son una alternativa diferente que además de una variedad gastronómica, aporta una sensibilización a los problemas que enfrenta México en materia de obesidad.   


domingo, 21 de julio de 2013

En Dubai, cambian "kilos" por oro

Con el lema "tu peso es oro", el ayuntamiento de Dubái premiará con este metal precioso a quienes logren bajar de peso, en el marco de una campaña contra la obesidad que comenzó este jueves.

Los participantes en la competición ganarán un gramo de oro (valorado en unos 42 dólares) por cada kilo que pierdan durante los 30 días que dura la campaña, explica una nota difundida por el ayuntamiento.

Como mínimo deberán perder dos kilos para obtener oro a cambio en este concurso, cuyo ganador será la persona que logre bajar más de peso.

Esta competición es una de las iniciativas lanzadas para inculcar hábitos saludables en Dubái, donde los índices de sobrepeso son elevados.

Los organizadores han preparado equipos de trabajo para facilitar la inscripción de los participantes, que serán pesados en el momento, así como para explicarles que usen métodos sanos para bajar de peso.

Fuente.- sipse.com

sábado, 20 de julio de 2013

Gary Player. el golf lo mantiene en forma

Acepté posar para el "Body Issue" de ESPN The Magazine porque poca gente hace lo que yo hago a mi edad (77 años), y quiero mostrarle al mundo que a esta edad se puede estar muy en forma y no simplemente resignarse a ser viejo.

Mi sueño es ayudar a la gente a volverse más saludable. La obesidad es uno de los mayores problemas que enfrentamos en el planeta por estos días. La gente come mucho y come mal. Ingiere grasas, azúcares, toda clase de basura.

Tenemos un gran desafío por delante. Es más fácil hacer pasar un camello por el ojo de una aguja, que hacer que un hombre promedio haga dieta y ejercicio.

Yo hago estiramiento y ejercicio todos los días. En mi chacra en Sudáfrica hay una montaña frente a mi casa. Yo la trepo cada mañana, antes de meterme en el gimnasio. Incluso mi mujer la trepa despacio, a los 76 años.

Cuando estoy de viaje, nunca tomo el ascensor si puedo llegar a tiempo subiendo por la escalera.

Yo solía hacer 1.000 abdominales al día... ahora llego hasta 1.200. Las hago también con las piernas hacia arriba, o con una pesa de 45 kilos sobre mi pecho. Ejercito todo mi cuerpo, desde la cabeza hasta los dedos de los pies: cuello, hombros, bíceps, antebrazos, muñecas, manos, dedos, estómago, muslos, pantorrillas, pies.
Al principio, los otros golfistas me ridiculizaban. No sólo se burlaban de mí: me ridiculizaban. La noche anterior al US Open de 1965, estaba levantando una pesa de 150 kilos en el gimnasio del hotel, y ellos decían: "¡Gary Player está loco! ¡No jugará más allá de los 35 años! ¡No se puede levantar pesas y jugar al golf!"

En mi dieta soy 70 por ciento vegetariano. A la mañana no ingiero grasas: nada de salchichas, tocino ni manteca. Sólo jugo de frutas y vegetales.

Ése es un gran secreto para la salud: jugo de frutas y vegetales cada mañana.

Trato de evitar las grasas animales y basar mi dieta en plantas todo lo posible. No es fácil, por supuesto. A veces, si te invitan a comer, tienes que aceptar una porción de pollo. Pero soy mayormente vegetariano: como ajo, cebolla, buenos frutos secos (nueces o almendras sin sal ni aceite), pan de trigo integral.

Tengo claro que ser 70 por ciento vegetariano no es suficiente. Quiero serlo en un 85 por ciento.

No tomo medicamentos. Mi mujer tampoco. Nada de píldoras ni vitaminas.

El cuerpo humano está hecho para vivir al menos 100 años. La gente muere mucho antes --hoy es un milagro llegar a los 80--, y yo soy un convencido de que se debe más a las medicinas que a las enfermedades.

También se debe a la comida. Un gran hombre en India me dijo: "Sr. Player, cuanto menos coma, más vivirá".

La filosofía occidental, en cambio, es: "Come mucho y muere joven".

Yo siento que a los 77 años de edad, casi 78, tengo la energía de un hombre promedio de 45 años. Semanas atrás jugué el Legends of Golf con Jack Nicklaus. Él iba en carrito y yo caminando. Me decía: "Admiro tu estado físico. Eres como el conejo de Energizer".


viernes, 19 de julio de 2013

Come menos, vive más

Un equipo de científicos chinos de la universidad de Jiaotong, en Shanghái, asegura haber descubierto, tras una serie de experimentos en ratones, que la restricción de calorías derivada de estar a dieta puede ayudar a alargar el tiempo de vida en muchos animales y también en humanos.

De acuerdo con informes del diario oficial Shanghai Daily, las pruebas en ratones mostraron que comer menos favorece la expansión de flora bacteriana saludable en el aparato digestivo, lo que reduce a la vez el número del tipo de bacterias cuya actividad acaba siendo dañina para el organismo.

El estudio de Jiaotong permite confirmar así los efectos positivos de las dietas en humanos, indicó Zhao Liping, investigador jefe de la Escuela de Biotecnología y Ciencias de la Vida de la universidad china.

Zhao mantiene que, tras el experimento, cuyos resultados se acaban de publicar en el portal de la revista Nature, se ha conseguido demostrar que estos niveles de bacterias son una clave para determinar la salud y el tiempo de vida en los humanos.

"La restricción de calorías se percibe como el único régimen experimental que puede extender de manera eficaz el tiempo de vida en varios modelos animales, pero el mecanismo que lo hace posible sigue siendo controvertido", explica el resumen del artículo que presenta el estudio en la revista científica internacional.

"Es conocido que los microorganismos intestinales tienen un papel crucial en la salud de sus huéspedes y a su estructura le da forma sobre todo la dieta continúa.

"Aquí mostramos cómo una restricción de calorías a lo largo de toda la vida, en dietas tanto altas como bajas en grasas, y no el ejercicio voluntario, cambian significativamente la estructura general de la colonia de microorganismos intestinales del ratón C57BL/6 J", precisa el grupo encabezado por Zhao.

El resultado de aplicar este tipo de dietas, señala, "sugiere que los animales bajo una restricción calórica pueden establecer una arquitectura de microbios intestinales estructuralmente equilibrada, que puede forzar un beneficio de salud para el huésped por la reducción de la carga de antígenos del sistema digestivo".

Los investigadores chinos descubrieron así que algunos tipos de bacteria, como los lactobacilos, contribuyen a alargar el tiempo de vida y se benefician de la restricción de calorías.

Al mismo tiempo, vieron que la dieta reduce el número de bacterias que contribuyen a acortar el tiempo de vida, y comprobaron que también se reducían los niveles en el suero sanguíneo de un tipo de toxina, la proteína del lipopolisacárido (LPS), un indicador asociado habitualmente con las inflamaciones.

Fuente.- eluniversal.com.mx

jueves, 18 de julio de 2013

No existe el gordito feliz

No existe el gordito feliz, mucho menos cuando se trata de asistir a entrevistas de trabajo, pulcramente vestidos pero con decenas de kilos de peso destrozando cualquier buena presentación.

--No, terrible, hay muchísima discriminación. Esa fue una de las cosas claves por las que decidí ponerme a dieta, porque iba a las entrevistas y no me llamaban, y no me llamaban. Hubo una muy clara, para una empresa farmacéutica, como representante médico. A mí no me interesa esa área de la química, pero como no tenía nada, yo iba a todas. Hacía todas las entrevistas. Esa empresa está en el World Trade Center. Me acicalé bien, fui de trajecito y todo. A llegar me dieron la solicitud, salió la entrevistadora y no me recibió, de plano. Nada más me vio, y fuum, me barrió de arriba para abajo, y me dijo "no, no te puedo hacer la entrevista". Le pregunté, por qué no. "Es que en el anuncio decía buena presentación", respondió. Y yo: "pero vengo de traje". "No", me dijo, "no te puedo atender". Era más que obvia la razón: el sobrepeso. Igual en otro lado. Y en otro y en otro.

Una vez fui a hacer otra entrevista donde tampoco me aceptaron. Reunía todos los requisitos. Todo iba bien, pero al final el entrevistador me empezó a preguntar cosas como: "Dígame, y de su vida qué cosas quisiera mejorar". E inconscientemente, o más bien muy consiente uno trata de evitar el tema del peso. Uno piensa, no pues el idioma, tal vez. Mejorar el inglés. O sea, uno le da la vuelta. Y yo sabía que era con respecto a la gordura. Hasta que fue directo y me preguntó: "Qué piensas hacer con tu peso". Y sí me dijo, "es algo difícil, realmente. Mira, aquí no te podemos contratar". Y me advirtió: "creo que muy pocos lugares lo harían". Pues sí.

--Cómo saliste ese día de ahí.

--Mal.

--¿Deprimido?

    Preocupado, muy preocupado. Y sí, inmensamente triste, tan triste como nunca jamás. Ese día, como ningún otro, llegué a la conclusión de que no existe el gordito feliz; es una farsa.


miércoles, 17 de julio de 2013

¿Realmente es México el país más obeso?

La noticia se extendió como reguero de pólvora: "México le quita el título de más obeso a Estados Unidos", anunció un medio internacional. "Cómo México engordó tanto y ahora es más obeso que Estados Unidos", encabezó otro.

Todos, sin excepción, citaban el último informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura), titulado The state of food and agriculture 2013.

Allí, escondido en un cuadro en la página 77 (en la sección "anexos estadísticos"), está el dato. Bajo la columna "Prevalencia de obesidad entre adultos", se indica: Estados Unidos: 31,8%; México: 32,8%.

El problema es que, en la misma columna, se indica que las cifras son de 2008.

Así lo pudo confirmar BBC Mundo con Nuria Urquia, representante de la FAO en México: aunque el informe se publicó en 2013, los datos que allí se consignan, tanto para Estados Unidos como para México, son del 2008, los más recientes que había disponibles el año pasado, al momento de escribir el informe.

Además, Urquia destaca que lo que publicaron los medios internacionales es la lista de los 32 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, (OCDE).
Nuevas cifras

Las cifras más recientes tanto de Estados Unidos como de México reflejan algo distinto.

La doctora Elisa Gómez Reyes, investigadora del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, indicó a BBC Mundo que, según los datos de la Encuesta Nacional de Salud de Estados Unidos de 2010 (los más recientes que se tienen), el índice de obesidad entre adultos allí era de 35,7%.

Los mismo datos para México según la Encuesta Nacional de Salud de 2012 (es decir, mucho recientes que los de EE.UU.), es de 32,7%.

Sin embargo, si se suma obesidad con sobrepeso, los resultados son diferentes. En el caso de Estados Unidos (2010) se indica que era de 68,8%, mientras que en México (2012) es de 71,4%.

La diferencia entre ambas categorías es importante. Como explica la doctora Gómez Reyes, "generalmente estas encuestas clasifican a las personas de acuerdo con su índice de masa corporal, una relación entre el peso y la estatura".

"Sobrepeso es cuando tienes un índice de masa corporal de 25 hasta 29,9. Hablando en términos muy sencillos, que tengas unos kilos de más. Pero ya eres obeso cuando tu índice de masa corporal supera el número 30 (muchos kilos de más)".

Los riesgos entre uno y otro son muy distintos. "No es lo mismo tener unos pocos kilos de más que 20 o 30".

Cuando se le preguntó sobre el tema a los representantes de la Organización Mundial de la Salud en México, el asesor en enfermedades crónicas, Enrique Gil Bellorían, indicó que la OMS no produce datos, sino que utiliza los que producen los institutos nacionales y nos remitió a la misma encuenta de 2012.

Por todo esto, la noticia que circuló a nivel internacional es de... hace cinco años.

Lo anterior no significa que México no tenga un problema -y bastante delicado- con el sobrepeso y la obesidad.

Desde el 2011 la OCDE advirtió que el país estaba en los primeros lugares de las naciones más obesas del mundo, con un preocupante elemento: uno de cada tres niños presentaba exceso de peso.

Fuente.- bbc.co.uk

martes, 16 de julio de 2013

Cada mexicano consume en promedio 163 litros de refresco al año

México es el principal consumidor mundial de refrescos y otras bebidas azucaradas, con un promedio de 163 litros por persona al año, según la Universidad de Yale y la organización no gubernamental Oxfam.

En relación con la disponibilidad de alimentos saludables, el informe de la FAO explica que tanto las procesadoras de alimentos como los supermercados están creciendo rápidamente en muchos países en desarrollo. Estas tiendas modernas reemplazan a los medios tradicionales y aumentan la disponibilidad de alimentos procesados y empacados, lo cual puede contribuir a los problemas de obesidad y sobrepeso.

La compra de alimentos procesados, que según la FAO "frecuentemente son altos en azúcar, grasas y sal y pobres en micronutrientes importantes" se realiza en México el 50% en los mercados tradicionales y el 50% en los supermercados.

En contraste, aproximadamente el 73% de las frutas y verduras que se consumen son compradas en las tiendas tradicionales, como tianguis y mercados populares techados.

En otros países como Nicaragua, Tailandia y Turquía, donde se aplicó el mismo estudio de cuota de mercado, fueron consistentes los resultados de que las frutas y verduras son adquiridas mayormente en mercados tradicionales.

El informe indica que las ventas de alimentos procesados han aumentado en todo el mundo y es más fácil adquirirlos ya que "mucho de este crecimiento es impulsado por los fabricantes de alimentos modernos que venden productos en los mercados tradicionales en áreas urbanas y rurales".

García explica que todavía no hay estudios concluyentes sobre la aparente predisposición genética de los mexicanos para desarrollar obesidad, aunque existen grupos sólidos de investigación que estudian la interacción entre los nutrimentos y los genes de la población indígena y mestiza en México, como el encabezado por los doctores Armando Tovar y Nimbe Torres.

“Hoy sabemos que una dieta alta en grasas o en carbohidratos hace que nuestros genes se expresen de manera diferente hacia distintas enfermedades", dice García. También hay estudios en epigenética que nos informan que cuando la madre o la abuela tuvieron desnutrición, sus hijos y nietos tienen mayor probabilidad a ciertas condiciones, entre las que están el sobrepeso y la obesidad.

"Son áreas de investigación nuevas pero hay señalamientos de que la composición genética de los latinos podría hacernos más suceptibles al sobrepeso, aunque todavía no tenemos evidencia definitiva”, indica García Schinkel.

Fuente.- mexico.cnn.com

lunes, 15 de julio de 2013

El dolor de Margarita, la adolescente obesa

Cuando Margarita Boites cursaba primer año en la secundaria número 44, en el oriente del DF, había un chavo de tercero que la perseguía implacablemente.

Le tenía mucho miedo. Mentira. Miedo no, era terror. Ya no recuerda ni su nombre, pero no olvida su cara ni su voz:

“Pinche gorda”, “hay que ir al baño más seguido”, “bolsa de pedos”…

Era tal su angustia que todos los días pensaba cómo hacer para no pasar por ahí y topárselo.

Él nunca se había atrevido a agredirla físicamente. Ni falta hacía. Pero sí la amedrentaba todo el tiempo.

En una ocasión, la ofensa se desbordó: caminaba Margarita por el patio cuando su compañero le aventó un raspado a la falda así, gigante, rojo. Parecía sangre. Se fue al baño a llorar y lloró mucho. Lavaba su falda y lloraba. Lavaba su falda. Lloraba.

Como no entró a clases, sus compañeras la buscaron y al enterarse acusaron al agresor.

La trabajadora social, indignada, llamó a ambos.

Y Margarita se atrevió a decirle al muchacho en su cara todo lo que sentía. “Siento un miedo enorme por ti, pero siento más mucho odio, te lo juro, mucho. Quisiera que te murieras ahorita. Y así, muerto, te escupo”.

La trabajadora social amenazaba al adolescente:

–Te voy a suspender.

–No, por favor, perdóname –suplicaba él a Margarita.

Pero no.

–Nunca te voy a perdonar. Ojalá te murieras.

Tenía 13 años Margarita. Pesaba 110 kilos.

"He sufrido muchas cosas que ni mi familia sabe. Muchas. Fue algo muy fuerte y muy cabrón. ¿Te imaginas, una niña de trece años maldiciendo llena de miedo, ira y rencor? ¿Por qué? ¿Por gorda?”


domingo, 14 de julio de 2013

Deciden bajar de peso y lo logran, juntas

Cuando Anne Moyer le dijo en Navidad de 2010 a su mejor amiga, Diane Ritchie, que iba a bajar de peso, esta respondió educadamente: “Bien por ti. Tendrás que contarme cómo resulta”.

Ritchie había escuchado esto antes. De hecho, veía en el espejo que la historia de su amiga era similar a la suya: empezar y abandonar dietas, con poco éxito.

Las amas de casa entablaron amistad cuando fueron vecinas en 2006. Tres años después Ritchie se mudó, pero mantuvieron contacto telefónico.

Después de colgar el teléfono, Ritchie volvió a llamar a Moyer: “Lo haré contigo. Voy a comenzar el mismo día que tú”, recuerda haberle dicho.

Comenzaron el 6 de enero de 2011. Moyer pesaba 152 kilogramos y usaba pantalones talla 47. Ritchie pesaba 119 kilogramos y era talla 41.

Se apoyaron entre sí como “promotoras” a larga distancia y el primer año perdieron más de 90 kilogramos.

Ritchie, de 38 años, dice que era robusta en la preparatoria, mientras que Moyer, de 42 años, fue talla promedio hasta aproximadamente los 20 años. Ambas dijeron que su peso se disparó después de su primer embarazo.

“Me divertí mucho de los 20 a los 40 años y simplemente no puse atención. Antes de darme cuenta, ya pesaba mucho”, dice Ritchie.

Moyer cuenta algo similar. “Subí algunos kilos, luego bajé algunos, pero no bajaba todos. Luego subía más de lo que había bajado. Subía y subía… y después simplemente decidí: ‘Bueno, esta soy yo. Soy talla extra’”.

Moyer sudaba simplemente al caminar de la entrada de su casa hasta el automóvil. Si iba a uno de los eventos deportivos de sus hijos, lo veía desde el coche porque la distancia hacia el campo era demasiada.

Para Ritchie, arreglarse para funciones militares con su esposo era una tortura. Agonizaba por decidir qué ponerse, y necesitaba que su esposo sostuviera su mano mientras lloraba cuando se vestía.

En 2010, Moyer desarrolló apnea del sueño, un trastorno asociado con la obesidad en el que la respiración en la noche comienza y se detiene. Estaba cansada todo el tiempo, a menudo se dormía en el día y roncaba tan fuertemente que su esposo tuvo que dormir en el sillón muchas noches.

“Pensé: ‘Dios, todas las cosas que ya no puedo hacer, y ahora ni siquiera puedo dormir’”, dice.

En ese momento fue cuando llamó a Ritchie y acordaron comenzar en el año nuevo.

Moyer utilizó la aplicación para iPhone, MyFitness Pal, que calcula cuántas calorías debe consumir una persona según cuánto peso quiere perder por semana y 'regala' calorías cuando te ejercitas. Moyer se permitía comer frutas y pan, pero dejó el refresco y la harina enriquecida.

Durante el primer año, registró los datos de todo lo que comió en la aplicación.

Ritchie siguió la Dieta South Beach; se deshizo de toda la harina enriquecida y el alcohol en casa; cambió a granos enteros y documentó en un diario todas sus comidas y los pesajes que hacía dos veces a la semana durante los primeros ocho meses.

Establecieron metas que pensaban que podían alcanzar. Ritchie buscaba pesar menos de 90 kilogramos y Moyer quería dormir en la noche.

“Fue como dejar las drogas”, dice Moyer. “Dolores de cabeza. Literalmente temblaba. El primer par de semanas fueron una tortura absoluta”.

Una vez que se ajustaron a los nuevos planes de comida, comenzaron a pensar en ejercitarse. Ambas eran realistas sobre lo que podrían manejar. Empezaron caminando algunas calles.

“Cuando fui por primera vez al gimnasio, solo podía hacer 10 minutos de elíptica”, dice Moyer. “Gradualmente añadí algo a ese tiempo. Luego fui a mi primera clase en grupo, algo de los cual estaba totalmente aterrorizada. Constantemente intentaba impulsarme a hacer algo durante más tiempo o con más fuerza”.

Eventualmente las mujeres corrían y se ejercitaban regularmente en máquinas y en clases. Moyer necesitó bajar 34 kilogramos para dejar de roncar.

Algunos no las apoyaban. Ritchie los llamaba “saboteadores”: amigos con sobrepeso que intentaban tentarla para que comiera “una mordida” de pastel, o la hacían sentir mal por pasar sus mañanas en el gimnasio en lugar de ir a desayunar con ellos.

Durante el primer mes, hablaban por teléfono tres veces al día. En los próximos meses, comentaban los pesajes que hacían dos veces a la semana y se llamaban cuando necesitaban desahogarse o habían descuidado sus dietas. Cuando viajaban para verse, se maravillaban por cuánto peso había perdido la otra.

Ritchie se mudó de nuevo y ahora son vecinas otra vez. Se ejercitan juntas la mayoría de las mañanas, entrenan para carreras, toman clases de Zumba, abdominales, glúteos y entrenamiento con pesas. Más de 127 kilogramos después, aún se llaman cuando recaen.

Moyer está a medio kilogramo de su meta original, de 75 kilogramos, pero intenta bajar a 70. Todavía utiliza su aplicación MyFitnessPal y memorizó la cantidad de calorías para todo lo que come.

Ritchie bajó 50 kilogramos en los primeros 10 meses; actualmente pesa 67 kilos e intenta mantener ese peso con los principios de la Dieta South Beach: no harina enriquecida, pocos carbohidratos, mucha proteína y vegetales.

Fuente.- mexico.cnn.com

sábado, 13 de julio de 2013

Combate la obesidad desde el hogar

Actualmente nuestro país encabeza la lista mundial por sobrepeso y obesidad en infantes y el segundo en adultos, ante este panorama los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) recomiendan fomentar buenos hábitos alimenticios desde el hogar y con el ejemplo para evitar este problema.

La nutrióloga Sandra Mendieta, dijo que la obesidad es una enfermedad causada por consumir más comida de la que nuestro organismo necesita.

“Consumir alimentos con mucha grasa, sal y azúcar –frituras, galletas, pastelillos, chicharrones, botanas y refrescos–, hacer poca actividad física y pasar demasiadas horas viendo televisión, jugando videojuegos o en la computadora, puede alterar nuestro metabolismo, por eso en vacaciones es muy importante poner atención en lo que comen nuestros hijos”, sentenció.

Para esta temporada vacacional, recomendó hacer tres comidas principales (desayuno, comida y cena) y dos refrigerios al día (jícama, manzana, pepino o zanahoria, picados o rayados con sal de chile para que sea atractivo a los pequeños, comprar maíz palomero y prepararlo en casa, e incluir ocho vasos de agua natural o de frutas naturales, durante todo el día).
Para garantizar el crecimiento sano y fuerte, la dieta debe ser completa, equilibrada, higiénica, suficiente, variada y adecuada, de acuerdo con la disponibilidad y accesibilidad de las personas.

Los responsables de familia deben crear una cultura del ejercicio en los pequeños, ya que tiene beneficios como: disminuir la presión arterial, los niveles de colesterol y la grasa corporal, así mismo mejora el funcionamiento del corazón, libera el estrés, ayuda a optimizar la circulación de la sangre y fortalece músculos y huesos.

Fuente.- eltuxtepecano.com

viernes, 12 de julio de 2013

Comer rápido ¡engorda!

Científicos de la Universidad de Atenas (Grecia) demostraron en un estudio reciente que comer rápido, en comparación con hacerlo lentamente, reduce la segregación de unas hormonas en el intestino que provocan la sensación de estar "lleno". La reducción de dichas hormonas nos llevaría a comer en exceso y, por lo tanto, a engordar.

En el experimento llevado a cabo por Alexander Kokkinos y sus colegas del Hospital General de Laiko, una serie de individuos tomaron cantidades idénticas (300 mililitros) de un mismo helado a diferentes velocidades. Los científicos tomaron después muestras de sangre de todos los participantes en la prueba, descubriendo que quienes habían comido más despacio presentaban concentraciones más altas de reductores intestinales del apetito. En concreto, cuando se ingería el helado en treinta minutos en vez de en cinco, las concentraciones de los péptidos intestinales GLP1 y PYY era mayor, razón por la cual la sensación de saciedad se presentaba antes.

Según los investigadores, estos resultados ayudan a explicar cómo el estilo de vida actual, con su ritmo acelerado, podría estar influyendo en el exceso de comida que consumimos.



jueves, 11 de julio de 2013

Padecen obesidad mórbida 3% de mexicanos

El tres por ciento de los mexicanos padecen obesidad mórbida, lo que representa una gran carga para los hospitales y servicios de salud, así como una enorme fuente de problemas para el mercado laboral y para la sociedad en su conjunto”, destacó Juan Pablo Méndez Blanco, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Estudios han comprobado que de 40 a 60 por ciento de los casos de obesidad mórbida son secundarios a alteraciones genéticas, aunque éstas no hayan sido identificadas con precisión. Por otro lado, ello no indica que alguien tenga un gen que lo hace tener un metabolismo diferente y ser obeso. Sí hay alteraciones del metabolismo predeterminadas genéticamente que condicionan la obesidad, pero “son pocas”.

Lo que sucede es que el obeso no puede parar de comer, lo hace en exceso, y un gran componente de este comportamiento “está determinado también genéticamente”, explicó el académico.

Así pues, mientras las personas delgadas se restringen y no ingieren alimento hasta saciar por completo su apetito, los obesos lo hacen sin parar hasta sentirse muchas veces más que satisfechos, y eso es lo que deriva en su condición. “Lo ideal es tener un balance entre ingesta de calorías y utilización de éstas. “Es como una cuenta en el banco, si meto dinero en ella y no lo saco, voy a acumularlo cada vez más, pero si lo retiro poco a poco, alcanzaré un equilibrio financiero. Así de sencillo y de complejo es este asunto, porque se dice con facilidad que hay que comer menos, pero esto se vuelve difícil para la gente”, reconoció.

A la fecha, los medicamentos desarrollados para tratar la obesidad tienen “un éxito limitado”; es más, algunos han sido retirados del mercado porque desatan efectos adversos serios que “actúan sobre el sistema nervioso central, e inhiben o disminuyen el apetito, lo que afecta otros centros del sistema nervioso y produce una serie de problemas. En la actualidad no existe, como quieren muchos pacientes, la pastilla mágica para bajar de peso”, aclaró.

La cirugía bariátrica, dijo el académico de la UNAM, “es el único tratamiento efectivo contra la obesidad mórbida”, pero con el 3% de la población bajo esta condición,  resulta “casi imposible” operar a millones de personas en México, o a cientos de millones de personas en el mundo, reconoció.

La OMS fijó los tres grados de la obesidad de acuerdo con el índice de masa corporal (IMC) de los individuos, que se obtiene al dividir el peso de la persona entre el cuadrado de la talla o estatura. Se considera normal si el resultado es de 20 a 25; sobrepeso de 25 a 29.9; obesidad grado 1, de 30 a 34.9; obesidad grado 2, de 35 a 39.9, y obesidad grado 3 ó mórbida, de 40 en adelante.

“Estos últimos son los que presentan mayores complicaciones no sólo metabólicas (se ven desde los primeros grados de obesidad), sino también locomotoras por osteoartrosis e inmovilidad, y por consiguiente, los que requieren mayor atención médica”, apuntó el también coordinador de la Unidad de Investigación en Obesidad que la FM tiene en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Se han asociado muchos genes al desarrollo de esta afección, pero se ha demostrado que pocos son causales directos. Asimismo, para el especialista  “no se puede hablar de una sola obesidad” sino de varias, porque es diferente una mórbida en un joven, que una grado 1 en adultos de 50 ó 60 años de edad.

“Son entidades patológicas diferentes. El sexo y la edad, así como el grado que alcance, determinarán los factores de riesgo, los pronósticos y la calidad y esperanza de vida”.

Fuente.- noticiasmvs.com

miércoles, 10 de julio de 2013

Obesidad y cáncer del colon

En los últimos años se ha descubierto una conexión entre el exceso de peso y el cáncer del colon. Aunque los motivos todavía no están del todo claros, los científicos piensan que puede deberse en parte a la insulina y a otras hormonas que el cuerpo produce para regular la acumulación de grasa, y al nivel de azúcar en la sangre.

Desde el punto de vista de la medicina, la obesidad no es un término indefinido, que significa más o menos estar “pasado de kilos”. De hecho, es un término preciso, basado en tu índice de masa corporal (IMC), que se calcula utilizando una fórmula basado en tu estatura y tu peso. Un IMC más alto significa una proporción mayor de grasa corporal. Los adultos con un IMC entre 18 y 25 tienen una proporción sana de grasa en relación con su peso; entre 25 y 30 se considera que tienen sobrepeso; mayor de 30, es señal de obesidad. Por lo tanto, es importante que conozcas tu IMC para saber si eres obeso, y por lo tanto, tienes mayores probabilidades de padecer de cáncer del colon.

El cáncer del colon puede causar varios síntoma, pero éstos también pueden deberse a otras enfermedades. Entre los más ellos están: cambios en tus hábitos para evacuar (o defecar, o sea, para ir al baño), diarrea, estreñimiento, sangre en las heces fecales, dolor abdominal, pérdida de peso, distensión (inflamación) abdominal, fatiga y/o debilidad. Sin embargo, el cáncer de colon, puede estar presente antes de que aparezcan los síntomas.

Fuente.- felicidad.com.pe

martes, 9 de julio de 2013

Dejar bebidas azucaradas no basta para combatir obesidad

Un estudio internacional publicado en la revista 'Obesity Reviews', de la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, ha revelado que la reducción del consumo de bebidas azucaradas no está asociada de forma directa con una disminución de la obesidad ni de los niveles del Índice de Masa Corporal (IMC). 

La investigación se basó un metaanálisis en el que se revisaron diversos estudios publicados recientemente sobre los efectos del consumo de bebidas azucaradas sobre el peso y el IMC, y los autores reconocen que muchos de los estudios y evidencias científicas sobre esta relación son "sesgadas y ambiguas", ya que los datos estadísticos analizados "no fueron concluyentes".

Así, los investigadores observaron que cuando se incorporaban bebidas azucaradas a la dieta y se aumentaba la ingesta excesiva de calorías, el peso corporal se incrementaba.

Sin embargo, en los ensayos controlados aleatorios en los que se suprimió de la dieta las bebidas azucaradas, no se encontraron reducciones de peso significativas.

Los autores de la investigación resaltan la necesidad de disponer de datos más definitivos, con nuevas evidencias científicas contrastadas, objetivas, racionales, no exageradas, ni sesgadas sobre muchos de los aspectos de salud pública que en los últimos años se han demostrado "muy discutibles".

Otras investigaciones científicas ya han desvinculado el consumo de refrescos azucarados y obesidad, como fue el caso de un estudio realizado por investigadores de Portugal y Reino Unido sobre la ingesta de bebidas azucaradas y el sobrepeso en niños del área mediterránea.

En esta ocasión, el trabajo se publicó en 'Public Health Nutrition' y los autores sugerían que reducir o eliminar el consumo de bebidas azucaradas "no tendría un gran efecto sobre la distribución del IMC de los niños".

Fuente.- europapress.es

lunes, 8 de julio de 2013

Piden excluir refresquera de Consejo antiobesidad

Organizaciones sociales y especialistas consideraron que la presencia de empresas procesadoras de alimentos y bebidas en el Consejo para la Prevención y Atención Integral de la Obesidad y los Trastornos Alimenticios del Distrito Federal contraviene el interés público y no garantiza el derecho a la salud.

Por ello, en conferencia de prensa pidieron al gobierno de la ciudad de México y al secretario de Salud, Armando Ahued Ortega, "actuar con responsabilidad" y no incluir a la empresa refresquera Coca Cola en dicho consejo.

Además, manifestaron su rechazo por el reconocimiento que en días pasados entregaron el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, y Ahued Ortega, a esa empresa por ser una Organización Saludablemente Responsable.

"Existe la evidencia científica suficiente de que el consumo de refresco es un factor que contribuye significativamente a la epidemia de obesidad y diabetes y de que los mexicanos somos los mayores consumidores de esta bebida en el mundo", señalaron.

En la conferencia ofrecida este día en un hotel de la ciudad, Abelardo Ávila Curiel, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, planteó que en promedio el mexicano consume más de 160 litros de refresco al año, por encima de Estados Unidos, donde se consumen 113 litros por persona.

"Hay estudios que demuestran que los niños que ingieren diariamente refresco tienen un riesgo 60 por ciento mayor de obesidad, mientras que en la población en general una persona que consume uno o dos refrescos al día tiene un riesgo de diabetes 25 por ciento mayor a quien no lo consume", señaló.

Ante ello, las agrupaciones sociales en coalición con organizaciones por el derecho al agua, el Consejo de Representación de la Red Nacional de Asesores y Promotoras Rurales, entre otros, plantearon declarar emergencia de salud en el Distrito Federal por los altos índices de sobrepeso, obesidad y diabetes.

Además, abolir el actual Consejo para la Prevención y Atención Integral de la Obesidad, empezando con el retiro del representante de la refresquera y reformar de manera integral la Ley para la Prevención y el Tratamiento de la Obesidad y los Trastornos Alimenticios.

Al término, los representantes de las organizaciones se trasladaron a las afueras del antiguo Palacio del Ayuntamiento donde desplegaron una manta en la que se pide no incluir a la compañía refresquera en el Consejo contra la obesidad, y demandan una política efectiva de salud alimentaria para el Distrito Federal.

Fuente.- cronica.com.mx

domingo, 7 de julio de 2013

Combaten obesidad con ciclismo

Mantenerse en forma y saludable fue la razón por la que Roberto Santander pedaleó 10 millas en bicicleta junto con sus hijos.

"La salud me motivó a hacerlo porque miré un folleto que era contra la obesidad de los niños y para animar también a mis niños a que hagan ejercicio", dijo Santander ayer durante la tercera feria llamada 'Paz, Amor y Viajes en Bicicleta contra la Obesidad Infantil', celebrada en la intersección de las avenidas Manchester y Vermont, en el Sur de Los Ángeles. "A los niños hay que mantenerlos activos y no dejarlos estar sentados frente a la televisión. Que practiquen cualquier deporte", dijo Santander, quien participó con sus tres hijos y un sobrino.

Por tercer año consecutivo, la organización sin fines de lucro Somos Gente Responsable (WARP) llevó a cabo la feria comunitaria para motivar a los residentes del área a mantenerse saludables mediante el ejercicio, hábitos alimenticios saludables y ayudar a combatir la obesidad infantil.

"Somos una organización que se encarga de llevar una mejor información a nuestra gente sobre modos de vida saludable y actividades en bicicleta", dijo Shuntain J. Thomas, presidente de la organización.

El recorrido de las bicicletas fue una de las actividades que formaron parte del evento, en el cual los participantes tenían la opción de recorrer 5, 7 o 10 millas, que comenzaban en lugares distintos y concluían en la esquina donde se llevaba a cabo la feria.

Los que recorrían las 10 millas partían de la estación ubicada en la esquina del Boulevard Exposition y la Avenida Vermont, mientras que los recorrían 7 millas comenzaba en la intersección de las Avenidas Gage y Vermont. El recorrido más corto salía desde la Manchester con Vermont y se unía a los otros dos grupos que recorrían las distancias más largas.

"Tenemos varios meses haciendo esto, desde CiclaVía. Desde entonces fue que empezamos", dijo Rocío Sevilla, participante en el recorrido de 10 millas junto con 14 miembros de su familia, entre hermanos, sobrinos y primos. "Es una buena actividad para el ejercicio, para estar juntos con la familia", dijo Sevilla, añadiendo que siempre están pendientes de cualquier evento en los que puedan participar en bicicletas con toda la familia.

Fuente.- laopinion.com

viernes, 5 de julio de 2013

Pide OMS emprender acciones contra obesidad

La Organización Mundial de la Salud (OMS) exhortó hoy a los países que la integran a emprender acciones más firmes contra la obesidad y el sobrepeso para reducir las enfermedades relacionadas con ambos.

Representantes de 48 países que participaron en la conferencia ministerial europea sobre nutrición y enfermedades no contagiosas firmaron la Declaración de Viena durante la reunión de dos días.

"Reiteramos nuestro compromiso en el contexto de las iniciativas europeas y globales para combatir los importantes factores de riesgo de las enfermedades no contagiosas, en particular una dieta poco saludable y la inactividad física", se indicó en la declaración.

Las medidas recomendadas incluyen un menor consumo de grasa, azúcar y sal en la dieta y una mayor actividad física con lo que se espera generar para el 2025 una reducción del 25 por ciento en la mortalidad prematura derivada de las enfermedades no contagiosas relacionadas con esto.

Fuente.- jornada.unam.mx


jueves, 4 de julio de 2013

¿Cómo leer las etiquetas?

En lugar de alimentos frescos cada vez más mexicanos comemos productos industrializados... y la gran pregunta es: ¿sabemos realmente qué estamos comiendo? Greenpeace considera que los consumidores tenemos derecho a saber y a decidir lo que nos comemos. Aquí algunas recomendaciones sobre cómo hacerlo. Básicamente, se trata de aprender a leer etiquetas para que cuides tu salud y la del planeta!

1. Ingredientes

La Norma NOM- 051- SCFI establece que los ingredientes deben listarse en orden según la cantidad, es decir el de más peso es el que primero aparece, y así sucesivamente. Esto es muy importante porque muestra realmente qué estamos comprando.

El primer ingrediente que se enlista es el más abundante y en orden decreciente se enumeran el resto de acuerdo con la cantidad presente en el producto.

Por ejemplo: hay cereales que se anuncian como “enriquecidos con vitaminas y minerales, que son importantes para mantener la salud, especialmente de los niños”. Sin embargo, si vamos a leer los ingrediente, veremos que sus principales componentes son: harinas, azúcares y sal, antes que las publicitadas vitaminas y minerales.

Si pensamos que en México uno de cada tres niños tiene problemas de sobrepeso u obesidad, saber esto es importante para no darles azúcares, harinas y sal creyendo que les damos vitaminas.

¡Revisa los ingredientes para que no te den gato por liebre!

2. Fecha de caducidad

Hace 50 años era difícil pensar que los alimentos pudieran ser comestibles unos días después de su elaboración. Hoy, gracias a aditivos, empaques y otros ingredientes que alargan su vida de anaquel y determinadas formas de manejo, los alimentos industrializados pueden durar meses y hasta años.

¿Esto es sano? ¿Cuál es el mejor momento para comerlos?

La norma NOM-051-SCFI establece que es obligatorio poner en la etiqueta la fecha de caducidad del producto. Después de esa fecha no debe ser comercializado ni consumido dicho alimento. Muchas compañías usan la fecha de consumo preferente, que es cuando expira su periodo de comercialización pero el producto todavía puede ser consumido, siempre y cuando no exceda la fecha de caducidad.

A algunas empresas les interesa poder vender su producto el mayor tiempo posible, por lo que omiten poner la fecha de caducidad o la escriben en letras pequeñas, difíciles de leer o entender, con etiquetas removibles o con tinta borrable. Por ejemplo: ¿puedes leer cuándo caduca el yogurt de Nestlé las barritas de Quaker?

Cuando vayas de compras, siempre busca la de caducidad. Para no arriesgarte a comer un producto que ya no sirve, evita comprar productos sin fecha de caducidad o no los consumas después de la fecha de consumo preferente.

3. Aditivos: el glutamato monosódico

A muchas personas les gustan más los alimentos industrializados que los preparados en casa. Lo que pocos saben es que muchos de esos alimentos contienen el aditivo glutamato monosódico, potenciador de sabor. Este aditivo también puede aparecer en las etiquetas con otros nombres como Hidrógeno-LGlutamato de Sodio, Aji-No-Moto, GMS, MSG.

Y lo que aún menos personas saben es que el glutamato monosódico puede causar el llamado "síndrome del restaurante chino", es decir, afectaciones como palpitaciones, dolor de cabeza, náuseas, mareos, jaquecas y debilidad en extremidades superiores.

El glutamato también ha sido asociado al asma bronquial. En algunos países de Europa está prohibido su uso en alimentos infantiles porque puede provocar alergias y problemas de salud en personas sensibles.

En situaciones extremas su consumo allana el camino a la obesidad. A pesar de todo esto, en México muchas empresas lo utilizan en sus productos de forma regular para potenciar el sabor... y sus ganancias.

Las sopas preparadas Knorr, Maruchan, Campbell, La Moderna, La Sierra; los purés de Herdez, Del Fuerte, Del Monte, los consomés Knorr y Solo; los Cheetos y el Sabridip de Sabritas y los jamones virginia de Zwan, son sólo algunos de los productos que contienen glutamato monosódico.

Por ello, revisa las etiquetas y evita en lo posible los productos que contienen este aditivo. Opta por utilizar especias y hierbas frescas para mejorar el sabor de tus alimentos.

4. Colesterol escondido, las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas

En México la obesidad y el sobrepeso son un problema de salud pública que ha llevado a muchas personas a evitar las grasas animales, ricas en colesterol.

En lugar de mantequilla y manteca, en muchos hogares se comenzó cocinar con grasas de origen vegetal como aceites de maíz, soya, canola y oliva para obtener los beneficios nutricionales de las grasas, sin el dañino colesterol.

Desgraciadamente, muchos alimentos de los supermercados contienen grasas vegetales parcialmente hidrogenadas, (también llamadas grasas trans) que se acumulan en la sangre
igual que el colesterol.

¿Qué son las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas?

La hidrogenación es un proceso que utiliza calor y productos químicos para alterar la estructura de los tejidos grasos en aceites vegetales, de manera que el aceite se solidifique a temperatura ambiente. Por ejemplo, la hidrogenación se usa para convertir el aceite de maíz en margarina sólida. Los fabricantes de alimentos usan estas grasas porque duran más tiempo sin arranciarse, lo que permite mantenerlos a la venta durante más tiempo... pero se les olvida informar al consumidor sobre los posibles daños a la salud por su consumo.

Las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas no son sanas, aunque no sean de origen animal. Evita los productos que contengan estas grasas y prefiere los aceites naturales de oliva, maíz, soya y canola naturales, antes que estas grasas vegetales artificiales.

5. ¿Transgénicos? No, gracias

Los mexicanos, como los consumidores de otras regiones del mundo, rechazamos la presencia de transgénicos en nuestras mesas y las empresas deben responder a esta demanda. Por ello, Greenpeace México preparó todo un apartado sobre alimentos que contienen transgénicos y alternativas reales de consumo sustentable frente a este tipo de productos.

Esta sección es tan grande, que está en un apartado distinto a esta guía para leer etiquetas. Esta información es muy importante para ti, por ello, te invitamos a conocer nuestra Guía de transgénicos y consumo responsable.

6. A menos ingredientes, mejor producto

Un tip muy sencillo para seleccionar alimentos industrializados es optar por aquellos que tienen menos ingredientes. Al leer las etiquetas, te darás cuenta que mientras hay alimentos que tienen varios tipos de aditivos y conservadores, además de sal, hay otros que simplemente tienen el ingrediente principal y uno o dos ingredientes más. Esta última opción seguramente es un poco más “natural”.

7. Prefiere lo natural

Definitivamente, ir al mercado o directamente con los productores y comprar alimentos frescos, nacionales, orgánicos, producidos localmente de preferencia, es la mejor forma de comer seguro. Incluso si no son productos orgánicos, es mucho mejor adquirir manzanas frescas que manzanas enlatadas, desde todos los puntos de vista.

Fuente.- greenpeace.org