La prohibición de instalar máquinas expendedoras de refrescos en los colegios no implica que se produzca un descenso en la obesidad de los escolares. Esto es lo que se desprende de un estudio realizado en Estados Unidos y publicado recientemente en la prestigiosa revista científica “Social Science & Medicine”.
Este trabajo es pionero porque hasta ahora no se había realizado ningún estudio científico que evaluara las repercusiones de la prohibición de vender refrescos en los colegios, una polémica medida impuesta en numerosas regiones de Estados Unidos con el fin de reducir los preocupantes índices de obesidad y sobrepeso infantil registrados en el país.
Así, un 19,6% de los niños estadounidenses de entre 6 y 11 años son obesos y otro 15,9% posee sobrepeso. En España los datos también son desalentadores y según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), un 45,2% de los niños españoles tiene exceso de peso. El sobrepeso afecta a un 26% de los menores, mientras que un 19% son obesos.
Las causas
Este trabajo es pionero porque hasta ahora no se había realizado ningún estudio científico que evaluara las repercusiones de la prohibición de vender refrescos en los colegios, una polémica medida impuesta en numerosas regiones de Estados Unidos con el fin de reducir los preocupantes índices de obesidad y sobrepeso infantil registrados en el país.
Así, un 19,6% de los niños estadounidenses de entre 6 y 11 años son obesos y otro 15,9% posee sobrepeso. En España los datos también son desalentadores y según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), un 45,2% de los niños españoles tiene exceso de peso. El sobrepeso afecta a un 26% de los menores, mientras que un 19% son obesos.
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