jueves, 27 de noviembre de 2014

Consumo de refrescos acelera el envejecimiento

Tomar bebidas endulzadas quizás te quite algunas células de tu cuerpo y te hagan envejecer más rápido, sugiere un nuevo estudio.

El estudio, publicado esta semana en el American Journal of Public Health, concluye que el consumo de refrescos envejece prematuramente los glóbulos blancos.

Los investigadores en la Universidad de California en San Francisco informaron que las bebidas azucaradas quizás impacten la salud de estas células de glóbulos blancos en una escala que solamente se compara con el hábito de fumar, ya que las personas que toman refrescos con regularidad están en peligro de contraer diabetes, tener enfermedades del corazón e incluso puedan sufrir un infarto.

Los investigadores estudiaron las células de glóbulos blancos en adultos sanos, específicamente observando los cromosomas de los participantes al final del experimento, denominados telómeros.

Estos telómeros son esenciales para la división de células y se vuelven más cortos con el correr del tiempo. Cuando un telómero queda muy pequeño, la célula muere. Por ende, los científicos creen que telómeros más largos significan que una persona está más saludable y se ve más joven, mientras que los más cortos significan lo contrario, cuando una persona envejece más rápido.

Los investigadores observaron información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de 1999 a 2002 en Estados Unidos, que incluía información del nivel de consumo de refrescos y bebidas endulzadas de los participantes, así como refresco de dieta y consumo de jugo de frutas.

Al controlar la obesidad, se encontró que el consumo de refresco fue asociado con telómeros más cortos, pero no hubo un vínculo entre la extensión de un telómero y el refresco de dieta. Entre tanto, el consumo de jugo de fruta 100% natural fue asociado con telómeros un poco más largos.

Uno en cada cinco adultos en el estudio admitieron tomar hasta 20 onzas de refresco cada día. Este consumo diario podría equivaler a 4.6 años de envejecimiento prematuro, según el estudio.

La Asociación Estadounidense para el Corazón dijo que la mejor manera para mantener un peso sano y reducir el riesgo de enfermedades del corazón es limitar la azúcar adicional a no más de 150 calorías por día para los hombres y unas 100 calorías para las mujeres. Una lata de refresco tiene de 140 a 170 calorías y unos 40 gramos de azúcar.

Fuente.- cnn.com

martes, 25 de noviembre de 2014

Dieta mediterránea, alternativa contra la obesidad

La dieta mediterránea se alzó como sólida alternativa a la malnutrición y la obesidad, por beneficiosa al basarse en alimentos frescos y evitar grasas saturadas, en la Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición (CIN2) celebrada esta semana en Roma.

Se trata de una dieta equilibrada, compuesta por alimentos naturales y sanos, basada principalmente en ingredientes de origen vegetal, como cereales, aceite de oliva, frutas y verduras o vino, aunque también incluye carne y lácteos bajos en grasas.

Unas virtudes reconocidas por la Unesco, que la considera un bien Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y ensalzadas por la Reina Letizia en su discurso pronunciado en la FAO ante 170 representantes internacionales.

"La dieta mediterránea tradicional es una dieta sana", explicó a Efe el director de Nutrición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Francesco Branca, que además de los ingredientes saludables destacó el particular modo de comer de los países mediterráneos, con varias personas conversando en torno a una mesa y que se ven unidas por una "cultura gastronómica común".

Una dieta sana es, para la OMS, la mejor manera de luchar contra todas las formas de malnutrición, que amenazan la salud pública a nivel mundial.

De hecho, el motivo de estudiar la dieta mediterránea fue que, alrededor de la década de los cincuenta del pasado siglo, diferentes expertos internacionales quisieron ahondar en las razones por las que los países mediterráneos tenían menos enfermedades cardíacas y que resultaron estar en el generalizado uso del aceite de oliva.

La grasa principal es el aceite de oliva, el ingrediente que marca la diferencia de esta dieta y es que las culturas del mar Mediterráneo utilizan el "oro líquido" en lugar de otras grasas saturadas, un ingrediente que tiene una calidad mayor y mantiene bajo control los riesgos cardiovasculares.

El vino, considerado como la bebida histórica del Mediterráneo, es el acompañamiento natural del menú típico del sur de Europa, una bebida "nutriente, antioxidante, purgante y diurética" que consumían tradicionalmente los campesinos en sus comidas.

El distintivo del vino incluido en esta dieta, que suele ser tinto, es su baja graduación de alcohol y "el modo en que se consume", de manera natural junto con la comida, como una parte más del menú.

Además de ser naturales, los alimentos de la dieta Mediterránea, que fundamentalmente se considera propia de España, Italia, Grecia y Marruecos, son "mínimamente procesados", los azúcares no son refinados y la carne se consume de manera poco frecuente, normalmente una vez a la semana.

Unos hábitos alimenticios que, sin embargo, eran propios de los años cincuenta pero no lo son tanto actualmente.

Hoy en día, la OMS sostiene que la gente consume comida con demasiada carga calórica, grasas saturadas y trans, con exceso de azúcar y sal y con escasez de frutas, verduras y fibra.

Fuente.- elhorizante.mx

domingo, 28 de septiembre de 2014

Playera inteligente contra obesidad infantil

Un niño puede correr de forma intensa durante media hora y apenas notar el esfuerzo, mientras que otro puede quedar totalmente agotado en un ejercicio moderado de diez minutos. Ni a uno ni a otro se le puede exigir el mismo rendimiento. Pero se hace, con el resultado inevitable en la mayoría de los casos de que al segundo chaval, con tendencia ya natural al sobrepeso, acaba aborreciendo el deporte y se convierte en presa fácil de la obesidad.

La solución para evitar que caiga en el desánimo pasa por pautar su actividad en función de su condición física. Y esto precisamente es lo que se ha conseguido gracias al desarrollo de una camiseta inteligente que permite monitorizar mediante sensores parámetros como la frecuencia cardíaca del niño, su capacidad respiratoria y su gasto energético durante la práctica deportiva, lo que luego permite a los pediatras, con un programa informático de análisis de señales, personalizar la dosis de ejercicio necesaria para prevenir la obesidad.

«En algunos casos puede que no se consiga que pierdan peso, pero sí mejoran su resistencia física, lo que es un indicativo de buena salud cardiovascular, un aspecto también importante», explica Empar Lurbe, coordinadora de la unidad de Nefrología Pediátrica del Hospital General Universitario de Valencia y responsable del programa de Ejercicio Físico del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn). Lurbe ha coordinado un equipo de pediatras que ha probado el efecto de la prenda inteligente durante varios años en más de 250 niños.

Incómodos calorímetros

El diseño tecnológico corresponde a la Universidad Politécnica de Valencia. «Incorporamos -resalta Lurbe- las nuevas tecnologías a la medicina para controlar mejor a los niños obesos». De paso también se les realiza un seguimiento cardiovascular.

«No se trata -advierte la especialista- de desarrollar actividad física, sino de hacerlo de acuerdo con lo que nuestro cuerpo, por constitución, capacidad y resistencia física, puede soportar y necesita para mantener un equilibrio». Hasta el momento, el control de la función cardio-respiratoria se realizaba mediante calorímetros (instrumentos que miden la energía que gasta un individuo) que los pacientes deben portar durante un tiempo determinado, pero con un manejo incómodo que hacen que los niños se los quiten porque les molesta, con lo que resulta casi imposible realizar un seguimiento en condiciones. Con las camisetas no solo se soluciona el problema, sino que los datos recogidos por los sensores ofrecen todo lo necesario para determinar qué tipo de ejercicio físico, durante cuánto tiempo y en qué condiciones debe hacerlo para obtener un resultado satisfactorio y tratar así de prevenir la obesidad.

Fuente.- lavozdegalicia.es