lunes, 27 de enero de 2014

Lynwood, una ciudad a dieta

Un total de 103 personas se inscribieron en la competencia de pérdida de peso organizado por la ciudad de Lynwood y encabezada por tres funcionarios electos con sobrepeso.

El concejal José Luis Solache y su equipo conformado por el miembro de la junta escolar, Alfonso Morales, y el director de la preparatoria Lynwood High School, Carlos Saragoza, tienen como meta no solo perder alrededor de 25 libras cada uno, sino también servir de ejemplo a toda su comunidad.

Datos estadísticos del condado indican que uno de cada cinco adultos en esa ciudad del sureste del condado son obesos, y una cantidad similar tiene sobrepeso.

"Me asusté anoche cuando me pesé en la casa", le dijo Solache en tono de broma a una mujer ayer, cuando ella se inscribía en la competencia.

"Yo también estoy asustada con mi peso", le respondió Lourdes García. "Cuando me inscribí la primera vez yo pensaba que estaba gorda y pesaba como 145 libras, ahora estoy en las 160 libras".

Solache pesa 222 libras. Su meta es llegar a pesar a 180 libras. Aunque no pueda llegar a ese peso en las 12 semanas de competencia, está comprometido a perder la mayor cantidad de libras posible.

"Mi estrategia es dejar la comida rápida, ya no voy a comer pizza y hamburguesas y voy a caminar y a hacer actividades que me gustan como organizar caminatas y excursiones", dijo.

Solache dijo que los jueves por la mañana caminará por una hora alrededor de la secundaria cerca de su casa e invitará a los vecinos para que hagan ejercicio con él.

"La clave es hacer cosas que a uno le gusta. A mí no me gustan los gimnasios, a mi me gusta el aire libre", agregó.

La competencia inició ayer. Las personas registradas se inscribieron en grupos de cuatro y tienen que pesarse cada sábado. El grupo y la persona con el porcentaje más alto de pérdida de peso ganará una cantidad de dinero en efectivo aún no determinada.

Entre las personas que estarán concursando están las hermanas Joana y Kimberly González, la cuñada Patty González y la amiga Ruth Acosta.

Acosta padece de diabetes y es tan conocida en los drive throughs de los restaurantes de comida rápida que ella asegura que le reconocen la voz cuando ordena su comida.

Patty tuvo a su último bebé hace unos seis meses. "Mi meta es ya no utilizar la ropa de embarazo", dijo.

Kimberly, madre de cuatro varones, quiere ponerse en forma ahora que ya no tendrá más hijos.

Joana ya es abuela y su deseo es tener energía para correr detrás de sus nietos.

"Tendremos que cambiar la forma de comer y nos apoyaremos para salir a caminar y hacer ejercicio. Nadie espera que sea fácil, pero sí queremos ver resultados en 12 semanas", dijo Kimberly.

Fuente.- laopinion.com

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